El consumo eléctrico en Portoviejo y Manabí crece cada año. Expertos advierten que la demanda aumenta y la infraestructura enfrenta presión.
La demanda eléctrica en Manabí mantiene una tendencia de crecimiento sostenido durante la última década. Así lo reflejan los datos de la Estadística Anual y Multianual del Sector Eléctrico Ecuatoriano 2025, que muestran un aumento progresivo del consumo energético en la provincia.
Al cierre de 2025, el consumo total de energía alcanzó 2.033,50 GWh, en un contexto de expansión del sistema de distribución y aumento del número de usuarios conectados a la red eléctrica provincial.
Uno de los indicadores que evidencia esta tendencia es el incremento de la energía disponible para el sistema provincial, que pasó de 1.625,34 GWh en 2016 a 2.702,31 GWh en 2025. Este crecimiento del 66,26 % refleja una mayor capacidad de abastecimiento frente a una demanda en expansión.
El ingeniero eléctrico Jorge Arteaga, director de FUNPIPE, señala que este aumento está relacionado con cambios en la dinámica social y económica. Explica que cada año se incrementa el uso de electrodomésticos, se amplían viviendas y crece la población, factores que elevan el consumo energético.
Crecimiento del consumo eléctrico
Según Arteaga, el incremento de la demanda eléctrica se mantiene en una tendencia constante. Indica que en el país el consumo suele crecer entre 3 % y 5 % anual, una dinámica que también se refleja en Manabí.
El crecimiento del consumo se refleja en el aumento del número de usuarios conectados al sistema. Actualmente la cobertura eléctrica provincial alcanza 97,06 %, una cifra cercana al promedio nacional de 97,81 %, aunque ligeramente inferior y con una leve reducción frente al 97,69 % registrado en 2016.
Actualmente el sistema atiende a 367.705 consumidores, con predominio del sector residencial, que concentra 342.772 abonados. Le siguen el segmento comercial con 19.015 usuarios y el industrial con 467.
El análisis por sectores muestra que el consumo residencial lidera la demanda con 714,49 GWh, seguido del sector comercial con 323,61 GWh y el industrial con 310,50 GWh.
Horas pico de mayor demanda
Arteaga explica que el crecimiento del consumo eléctrico también se refleja en las horas pico. La primera franja de alta demanda ocurre entre 07h00 y 08h00 de la mañana, cuando las familias inician sus actividades diarias.
La segunda se registra entre 11h30 y 13h30; la tercera se ubica entre 18h30 y 20h30. Además, por las altas temperaturas, Arteaga considera que han sumado nuevas horas de alta demanda, que van entre las 10h00 y 12h00, y entre 14h00 y 17h00.
Arteaga advierte que este crecimiento del consumo energético requiere una actualización constante de la infraestructura eléctrica. Según explica, anteriormente cada transformador eléctrico era evaluado según el aumento de la demanda en los barrios.
Cuando un transformador empezaba a mostrar sobrecarga, se dividía la carga instalando nuevos equipos para redistribuir el consumo eléctrico. Sin embargo, señala que este tipo de ajustes técnicos ya no se realizan con la misma frecuencia. Esto provoca que algunos transformadores operen con niveles de carga superiores a su capacidad.
El especialista explica que esta situación puede provocar interrupciones del servicio o fallas en el sistema eléctrico si la demanda supera la capacidad instalada.
Consumo por usuario
Los datos del sector eléctrico muestran que el consumo promedio mensual por cliente en Manabí alcanza 371,16 kWh, aunque existen diferencias marcadas entre los distintos tipos de usuarios.
En el caso del sector residencial, el consumo promedio mensual se ubica en 173,70 kWh por hogar. En contraste, el sector industrial registra un promedio de 4.426,25 kWh mensuales por usuario.
En el grupo denominado "Otros", que incluye entidades públicas y servicios comunitarios, el consumo promedio mensual llega a 55.406,51 kWh.
En términos per cápita, el consumo anual de energía en la provincia alcanza 1.185,67 kWh por habitante, una cifra que se mantiene por debajo del promedio nacional de 1.398,00 kWh.
Tecnologías y eficiencia energética
En paralelo al crecimiento del consumo, el sistema eléctrico incorpora tecnologías de gestión energética orientadas a mejorar el control del consumo.
Hasta diciembre de 2025, 32.066 usuarios forman parte del programa de cocción por inducción, lo que representa 10,82 % de los beneficiarios dentro de CNEL EP. Además, el proceso de modernización del sistema incluye la instalación de 38.353 medidores inteligentes, que permiten un mejor monitoreo del consumo eléctrico y la gestión del servicio.
Investigaciones económicas sobre el programa, señalan que la migración hacia la cocción eléctrica podría reducir el gasto estatal en subsidios energéticos y disminuir las emisiones de CO₂ asociadas al uso de combustibles fósiles. En escenarios de adopción masiva, los estudios proyectan que el Estado podría reducir significativamente los subsidios destinados al gas doméstico y fortalecer el uso de energía producida localmente.
Sin embargo, análisis técnicos también advierten que en muchos hogares se mantiene el uso combinado de cocinas de gas e inducción, lo que implica que el país termina sosteniendo dos subsidios energéticos simultáneos, uno para electricidad y otro para GLP.