El Gobierno de Ecuador presentó el Plan Nacional de Reducción de Residuos Plásticos, una estrategia que busca disminuir la contaminación y promover economía circular hasta el año 2040 en todo el país. El Ejecutivo presentó la hoja de ruta ambiental con participación del Estado, gobiernos locales, empresas y organizaciones sociales. El plan establece acciones para reducir residuos plásticos desde su origen y mejorar su gestión.
Además, el instrumento fue liderado por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica con apoyo técnico de WWF Ecuador. También participaron la Plataforma Nacional de Acción por los Plásticos y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. El objetivo central es disminuir al menos 19 % de la generación de residuos plásticos, lo que equivale a 119 mil toneladas menos para el año 2040 en comparación con los niveles proyectados para 2026.
Meta nacional frente al aumento de residuos
La línea base nacional muestra la dimensión del problema. Un estudio de la Plataforma Nacional de Plásticos estimó que Ecuador genera 627 mil toneladas de residuos plásticos al año. Por ello, el plan plantea medidas para prevenir la contaminación, reducir la producción innecesaria y fomentar el rediseño de materiales. Así se busca ampliar el reciclaje y mejorar la gestión de residuos en todo el país.
La ministra de Ambiente, Inés María Manzano, explicó que el instrumento servirá como guía para políticas públicas y acciones coordinadas entre instituciones. "Este plan permite orientar decisiones para prevenir, reducir y gestionar mejor los plásticos en el país", precisó la funcionaria.
Cinco ejes estratégicos de acción
El plan nacional organiza su estrategia en cinco ejes principales que buscan transformar la forma en que se producen, utilizan y gestionan los plásticos. Primero, se plantea reducir la generación de residuos plásticos desde el origen, mediante cambios en producción, consumo y diseño de productos. Además, se fortalecerá la gestión de residuos en todo el territorio.
También se impulsará reciclaje inclusivo, reconociendo el trabajo de recicladores de base y promoviendo una transición justa dentro del sistema de gestión de residuos. Los estudios técnicos señalan que la mayor parte del problema se concentra en el sector de envases, empaques y embalajes.
Este segmento representa más del 80 % de los plásticos puestos en el mercado. Muchos de estos materiales corresponden a productos de un solo uso. Mientras tanto, el plan prioriza acciones sobre tres resinas plásticas que dominan el mercado: polietileno (PE), polipropileno (PP) y PET, que concentran cerca del 85 % del volumen total.
Sistema de información y monitoreo
El Gobierno también plantea crear un sistema de datos que permita seguir la trazabilidad del plástico desde su producción hasta su disposición final. Así, las autoridades esperan mejorar la transparencia de la información y medir el impacto real de las políticas públicas en reducción de residuos plásticos.
Finalmente, la estrategia incluye acciones específicas para prevenir contaminación en zonas marino-costeras, áreas protegidas y el archipiélago de Galápagos, territorios considerados sensibles frente a los desechos plásticos.