Tres mujeres esperaban la apertura de un local comercial en la parroquia Monay cuando fueron víctimas de robo por parte de tres hombres. Los individuos llegaron a bordo de una motocicleta. El copiloto descendió, exhibió un arma de fuego y las intimidó para apoderarse de dos celulares. El conductor permaneció en el vehículo, facilitando la huida inmediata de los sospechosos.
Vecinos del sector auxiliaron a las víctimas y alertaron al servicio de emergencias ECU 9-1-1. Minutos después, agentes policiales interceptaron la motocicleta en las inmediaciones del parque Jacarandá al notar que circulaba con las placas cubiertas, una práctica común en delitos de este tipo para evadir controles.
Intento de deshacerse de la prueba
Durante la intervención, uno de los ahora procesados intentó deshacerse de un celular lanzándolo hacia el cerramiento de una vivienda cercana. El registro del vehículo y de los sospechosos permitió incautar un bolso tipo canguro que contenía el arma de fuego, además de recuperar los dos celulares sustraídos. Las víctimas reconocieron sin dificultad a los intervenidos por su vestimenta y recuperaron sus pertenencias.
En la audiencia de calificación de flagrancia y formulación de cargos, celebrada el 2 de marzo de 2026, la Fiscalía presentó varias pruebas: versiones de las víctimas, testimonio del agente aprehensor, informe de reconocimiento del lugar de los hechos y las evidencias incautadas (arma y celulares).
El juez de turno acogió el pedido fiscal y dictó prisión preventiva para Ángel Rolando P. y Richard Andrés Y., considerando el riesgo procesal y la gravedad del delito. Además, se dispusieron medidas de protección para las víctimas, en cumplimiento de protocolos de atención a personas afectadas por violencia.La instrucción fiscal inició con un plazo de treinta días, período en el que se recopilarán más elementos para sustentar la acusación.
Delincuencia en Cuenca Azuay
El robo con violencia mediante la modalidad conocida como "dos en moto" persiste como una de las prácticas delictivas más recurrentes en Cuenca, pese a operativos policiales focalizados. Según datos de la Fiscalía en años previos, los robos constituyen uno de los delitos más denunciados en la capital azuaya.
En 2025, la provincia del Azuay registró tasas relativamente bajas de homicidios intencionales en comparación con Guayas o Manabí, pero mostró incrementos en robos a personas, bienes y vehículos, según reportes oficiales y del Cuadro de Mando Integral.