El Día Mundial de la Tiroides, que se conmemora cada 25 de mayo, pone en agenda la importancia de cuidar la salud tiroidea y la relevancia del diagnóstico precoz para evitar complicaciones en la calidad de vida. Especialistas y centros médicos subrayan el impacto de la función tiroidea tanto en el bienestar general como en aspectos clave como el metabolismo, el estado de ánimo y la salud cardiovascular.

Pequeña en tamaño, clave para el organismo

La tiroides, ubicada en el cuello y con forma de mariposa, regula hormonas esenciales para el cuerpo. Influye en el metabolismo energético, la temperatura, el ritmo cardíaco, el descanso, la energía, el sistema digestivo y el funcionamiento de múltiples órganos. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y distintos centros cardiometabólicos destacan que su papel es vital desde la niñez hasta la edad adulta.

Cuando la glándula falla y altera la producción hormonal, puede provocar hipotiroidismo o hipertiroidismo, dos de las afecciones más frecuentes. Además, existen cambios en la estructura como los nódulos tiroideos, que pueden conllevar distintos niveles de riesgo para el paciente.

Diagnóstico temprano: fundamental para la prevención

La detección de alteraciones en la tiroides a tiempo resulta esencial. Los especialistas insisten en acudir al médico ante la presencia de síntomas, ya que muchos pueden confundirse con situaciones cotidianas como estrés o cansancio. La consulta médica, el examen clínico y los análisis de laboratorio son herramientas determinantes para confirmar el diagnóstico y evitar complicaciones.

Síntomas para identificar hipotiroidismo e hipertiroidismo

Las señales de alerta del hipotiroidismo incluyen:

  • Cansancio persistente
  • Aumento de peso
  • Piel seca y caída de cabello
  • Intolerancia al frío y somnolencia
  • Dificultades de concentración
  • Alteraciones menstruales en mujeres

Por su parte, el hipertiroidismo puede presentar:

  • Fatiga y debilidad
  • Pérdida de peso
  • Nerviosismo, angustia y ansiedad
  • Sensación de calor y sudoración excesiva
  • Palpitaciones y alteraciones oculares

Impacto cardiovascular y relación con la nutrición

La salud tiroidea también tiene un impacto directo en el riesgo cardiovascular, ya que influye sobre el colesterol, la presión arterial, el peso corporal y el metabolismo de la glucosa. Desde los centros especializados, se promueve una visión integral para el paciente, considerando la prevención cardiovascular como parte del abordaje tiroideo.

El lema del Día Mundial de la Tiroides este año resalta el vínculo entre nutrición y tiroides. Nutrientes como el yodo, el selenio y el zinc juegan un rol clave:

  • El yodo es esencial para la producción de hormonas tiroideas y se garantiza en la dieta mediante la sal yodada, además de estar presente en pescados y lácteos.
  • El selenio ayuda en la conversión activa de hormonas tiroideas y se encuentra en pescados, huevos, nueces y legumbres.
  • El zinc interviene en el metabolismo y la producción hormonal, presente en carnes, lácteos y semillas.

Por eso, los expertos recomiendan una alimentación equilibrada, variada y basada en alimentos frescos, junto a la reducción del consumo de ultraprocesados como parte de los hábitos para sostener la salud tiroidea y acompañar el tratamiento médico.