Las Fuerzas Armadas del Ecuador (FF.AA.) ejecutaron una operación en el cantón Shushufindi, provincia de Sucumbíos, contra el tráfico de combustible. El propósito fue detectar, neutralizar e inhabilitar infraestructura clandestina dedicada al almacenamiento y trasvase ilegal de derivados de petróleo, con el objetivo de debilitar las cadenas de suministro del crimen organizado, proteger los recursos hidrocarburíferos del Estado y mitigar riesgos ambientales y de seguridad en la Amazonía ecuatoriana. 

Durante la operación militar, personal uniformado localizó y desmanteló tres piscinas artesanales construidas para el acopio ilegal de combustible. Estas estructuras, típicas en redes de robo de hidrocarburos, estaban conectadas a dos acoples clandestinos instalados directamente en la línea de transporte de Petroecuador.

Decomiso de combustible

Los efectivos inhabilitaron la infraestructura de forma controlada, decomisando 3.500 galones de derivados de petróleo (principalmente gasolina y diésel), 1.100 metros de manguera industrial utilizada para el trasvase y una bomba de succión empleada en el sistema ilícito.

La acción se realizó bajo protocolos de seguridad establecidos por el Bloque de Seguridad, que incluye coordinación interinstitucional para intervenciones en zonas de alto riesgo. No se reportaron detenciones ni enfrentamientos en este operativo específico, enfocándose en la destrucción de activos logísticos que facilitan el tráfico ilegal.

Operaciones recurrentes

La provincia de Sucumbíos, principal productora de petróleo en Ecuador, registra intervenciones frecuentes contra el robo de combustible. En la misma jurisdicción de Shushufindi, operativos previos en febrero de 2026 incluyeron: el 13 de febrero, localización de una piscina artesanal con aproximadamente 4.000 galones de gasolina base y un acople clandestino; y otro el 2 de febrero, con 6.000 galones y 2.000 metros de manguera.

En enero y febrero, se han neutralizado múltiples piscinas y acoples en sectores como Aguarico 3 y otros puntos cercanos. Estas acciones forman parte de una estrategia del Ejército Ecuatoriano y el Bloque de Seguridad para cortar el financiamiento de grupos delictivos mediante el control de economías ilícitas ligadas a hidrocarburos.

Robo y tráfico de combustible

El robo y comercialización ilegal de combustible se ha convertido en una fuente clave de financiamiento para el crimen organizado en Ecuador. Según reportes institucionales y del Ministerio de Defensa, en lo que va de 2026 se han decomisado decenas de miles de galones en operativos similares, principalmente en provincias amazónicas y fronterizas.

Sucumbíos, junto a Orellana y Napo, concentra la mayoría de estos casos debido a la proximidad a oleoductos y pozos petroleros. El tráfico de derivados genera pérdidas millonarias al Estado y riesgos ambientales graves, como contaminación de suelos y ríos por derrames durante extracciones clandestinas. Las Fuerzas Armadas destacan que estas operaciones debilitan directamente la logística de bandas criminales que utilizan el combustible robado para actividades como narcotráfico y minería ilegal.

Acoples y piscinas

La neutralización de piscinas y acoples reduce la capacidad operativa de redes ilícitas que perforan o conectan ilegalmente a los sistemas de transporte de Petroecuador. Estas intervenciones protegen la infraestructura crítica del país y contribuyen a la soberanía energética. Las FF.AA. reafirman su compromiso con operaciones conjuntas y permanentes, entregando indicios y evidencias a la Fiscalía y Policía Nacional para investigaciones posteriores.