Un trabajador de una empresa en la provincia de Jiangsu, China, fue despedido luego de solicitar una licencia médica por un dolor en el pie y ser captado corriendo por cámaras de seguridad. El caso llegó a instancias judiciales y un tribunal determinó que el despido fue ilegal, ordenando que el empleado reciba una indemnización.
Licencias médicas y conflicto laboral
El caso se originó cuando el trabajador solicitó una licencia médica debido a una lesión lumbar sufrida durante su jornada laboral.
Tras permanecer casi un mes en reposo, el empleado regresó a su puesto en la empresa ubicada en la provincia de Jiangsu.
Poco tiempo después solicitó una nueva licencia médica, esta vez argumentando dolor en el pie, para lo cual presentó un certificado médico que recomendaba reposo durante una semana.
Diagnóstico y cuestionamientos de la empresa
Durante ese periodo, el trabajador se sometió a exámenes médicos adicionales y recibió el diagnóstico de espolón calcáneo, una afección que afecta el talón.
Cuando el empleado acudió a la empresa para entregar la documentación médica correspondiente, una cámara de seguridad lo registró corriendo dentro del edificio.
La compañía también presentó registros de una aplicación de mensajería que indicaban que ese mismo día el trabajador había dado más de 16.000 pasos, argumento que utilizó para sostener que el empleado había mentido sobre su estado de salud.
Con base en estos elementos, la empresa decidió proceder con el despido del trabajador.
Proceso judicial y arbitraje laboral
Tras ser despedido, el empleado inició un reclamo por arbitraje laboral ante las autoridades judiciales, cuestionando la decisión de la empresa.
Durante el proceso, el tribunal analizó la documentación médica presentada, los registros utilizados por la empresa y las circunstancias del despido.
Luego de la investigación, las autoridades concluyeron que la empresa no había demostrado de manera concluyente que el trabajador hubiera falseado su estado de salud.
Motivos del fallo judicial
Entre los elementos considerados por el tribunal se destacaron varios aspectos clave del caso.
El trabajador presentó certificados médicos válidos que justificaban sus licencias, además de contar con un diagnóstico posterior de espolón calcáneo.
Los jueces también determinaron que el hecho de caminar o correr en un momento determinado no demostraba por sí solo que el trabajador estuviera en condiciones de retomar sus labores habituales.
Asimismo, el tribunal cuestionó el uso de datos personales del empleado, como el registro de pasos de una aplicación, al considerar que su utilización como prueba generaba dudas en el proceso.
Finalmente, la Justicia determinó que el despido fue ilegal y ordenó que el trabajador reciba una indemnización por parte de la empresa.