Militares lograron incautar 3.458 municiones de variados calibres y varias escopetas artesanales en la provincia de Zamora Chinchipe, debilitando de forma directa el suministro logístico de los grupos implicados en actividades ilícitas de minería en la frontera sur del país.

Esta acción se dio tras un amplio operativo que contó con el despliegue coordinado de las @fuerzasarmadasec y el @ejercito_ecuatoriano. Las fuerzas intervinieron puntos clave en el sector Nuevo Quito-Chinapintza, extendiéndose desde La Herradura hasta el cruce fronterizo no autorizado de Conguime Alto, conocido como Y de Tambo.

Fuerte golpe a la logística de la minería ilegal

En el marco de estas incursiones, los efectivos destruyeron 12 canecas de combustible diésel que eran almacenadas y destinadas a abastecer las operaciones logísticas y de maquinaria pesada vinculadas a la minería ilegal. Esta acción elimina una pieza fundamental para el funcionamiento de las redes criminales, ya que el combustible resulta indispensable para el transporte y la extracción minera en zonas de difícil acceso.

A través de estas operaciones se busca no solo desmantelar los materiales y recursos con los que operan estos grupos ilegales, sino también cortar sus rutas de abastecimiento y limitar su capacidad de acción en territorios estratégicos cercanos a la frontera.

Zona de intervención: un sector clave para las economías ilegales

Las acciones militares se concentraron en Nuevos Quito-Chinapintza, un área vulnerable donde la minería ilegal ha encontrado corredores logísticos para movilizar armas, municiones y combustibles. Este sector se extiende hasta rutas no autorizadas que sirven como paso a través de Conguime Alto, favoreciendo el flujo de recursos destinados a actividades ilícitas.

Los recorridos y patrullajes permitieron identificar puntos críticos usados por estructuras criminales, que, además del tráfico de armas, emplean insumos como el diésel para mantener sus operaciones extractivas clandestinas.

Acción militar y resultados inmediatos

El operativo, llevado a cabo por instrucciones de los mandos superiores de las fuerzas armadas, dejó como resultado la retención de un importante número de municiones y armas artesanales, así como la destrucción de infraestructura utilizada para el suministro de combustible ilegal. Así, las autoridades afectaron de manera significativa el soporte logístico de grupos mineros ilegales que operan en el sur del país.

  • 3.458 municiones incautadas
  • Varias armas artesanales decomisadas
  • 12 canecas de diésel destruidas

La intervención conjunta de las fuerzas armadas busca reforzar la seguridad fronteriza y combatir el avance del crimen organizado en la región amazónica, donde las rutas de la minería ilegal se han convertido en un desafío permanente para las autoridades.

Esta operación se inscribe en una estrategia de mayor alcance cuyo propósito es debilitar tanto la infraestructura como las fuentes de financiamiento de las redes criminales dedicadas a la explotación minera sin control ni regulación estatal.