El barco pesquero Volga II fue abordado el 29 de marzo a las 18h00 por un guardacostas de Estados Unidos, mientras realizaba labores en altamar, según denunció su propietario Jacinto López, ante la Capitanía del Puerto de Manta. En el documento entregado se asegura que la inspección se realizó sin presentación de documentos y se prolongó por aproximadamente 14 horas, hasta la mañana del día siguiente, cuando la nave fue liberada sin cargos.

El abordaje en el mar

De acuerdo con el parte presentado por Jacinto López, la embarcación de Manta, con matrícula P-04-00745 se encontraba en faena de pesca cuando fue interceptada por una fragata estadounidense. Según el relato, los agentes abordaron la nave sin exhibir autorización formal que justificara el procedimiento.

Durante la inspección, la tripulación fue sometida a interrogatorios relacionados con la posible presencia de sustancias ilícitas. Los pescadores negaron dichas acusaciones y afirmaron no tener antecedentes vinculados a este tipo de actividades.

El procedimiento concluyó alrededor de las 9h00 del 30 de marzo, luego de una revisión completa en la que, según el denunciante, no se encontraron irregularidades. Tras ello, el buque retomó sus actividades normales.

Ubicación del incidente bajo análisis

Uno de los aspectos aún no esclarecidos es el lugar exacto donde ocurrió el abordaje. El denunciante sostiene que se habría producido dentro de aguas jurisdiccionales ecuatorianas, aunque este dato no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades.

El representante legal de la embarcación, Jorge Chiriboga, indicó que se ha presentado una constancia del hecho ante la Capitanía del Puerto, debido a la ausencia de documentación durante el abordaje. Señaló que el objetivo es dejar registro del incidente y evitar que situaciones similares se repitan.

Hasta el momento, la Capitanía de Puerto de Manta informó que no cuenta con información adicional más allá de lo reportado por los involucrados.

Reacciones del sector pesquero

El caso ha generado preocupación en el sector pesquero de Manta, tanto artesanal, debido a antecedentes de operativos internacionales en el Pacífico oriental vinculados al control de pesca ilegal y narcotráfico.

En su declaración, el armador pesquero del Volga II dejó constancia de que cualquier eventualidad futura sería atribuida a las acciones del guardacostas que realizó el abordaje.

Investigaciones en curso

Chiriboga dijo que esperan que las autoridades ecuatorianas inicien las verificaciones correspondientes para determinar si el procedimiento se ajustó a acuerdos internacionales vigentes o si existió una posible vulneración de la soberanía marítima.

El caso permanece en etapa preliminar, a la espera de informes oficiales que permitan confirmar la ubicación exacta del incidente y las condiciones en las que se desarrolló la inspección.