En una operación militar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas en el sector San Francisco de Guayaquil, se decomisó un tanquero con combustible destinado para el tráfico. El tanquero transportaba 10.000 galones de diésel que no contaba con la documentación legal requerida para su transporte.

El procedimiento forma parte de los operativos de control y lucha contra el contrabando de combustibles en la provincia del Guayas.

Operación militar

Personal militar ejecutó la acción en el sector San Francisco, donde detectaron el vehículo cisterna que circulaba sin los permisos correspondientes. El tanquero fue puesto a disposición de las autoridades competentes para los trámites legales pertinentes.

Este tipo de decomisos busca frenar el tráfico ilegal de combustibles, una actividad que genera pérdidas millonarias al Estado ecuatoriano y que en ocasiones financia otras formas de delincuencia organizada.

Contrabando de combustible

El contrabando y la comercialización ilegal de combustibles han sido problemas persistentes en la región costanera, especialmente en Guayaquil y sus alrededores. Las autoridades han intensificado los controles tanto en vías terrestres como en zonas portuarias y periurbanas para desarticular estas redes.

Operaciones conjuntas entre Fuerzas Armadas, Policía Nacional y la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARC) son más frecuentes en la zona y logran incautaciones. 

Investigación policial

Las investigaciones continúan para determinar la procedencia del combustible y posibles responsables del transporte ilegal. Mucho del combustible destinado para el tráfico tiene como procedencia pinchasos en los poliductos que atraviezan el país. Existen bandas dedicadas a la extracción del combustible lo que genera pérdidas de millones de dólares para el país. 

El tanquero incautado fue trasladado hasta lo patios de retención de la Policía. En el informe militar se indica que no existen documentos que abalen el transporte del combustible. Este tipo de combustible generalmente es usado por bandas de delincuencia organizada en el transporte de droga vía marítima.