El actor y humorista David Reinoso ha construido una trayectoria de más de 30 años en la televisión nacional, consolidándose como uno de los rostros más reconocidos del entretenimiento. A sus 54 años, su carrera está marcada por una extensa galería de personajes que han quedado en la memoria del público, al punto de que ni él mismo logra contabilizarlos. "Cuando quiero saber cuántos hice, me meto a Wikipedia", comentó en entrevista con Diario EXTRA, donde también abordó otros temas.
Detrás de cada caracterización hay un proceso creativo que, según explica, no siempre se basa en la imitación exacta, sino en encontrar ese detalle que conecte con la audiencia. "Si no era la voz, era el gesto o una frase del personaje", afirma. Ese enfoque le permitió construir figuras que trascendieron la pantalla, aunque no siempre fueron bien recibidas por sus referentes.
Personajes icónicos y reacciones inesperadas
Uno de los ejemplos más recordados es ‘Pompita’, inspirado en la presentadora Carla Sala, cuyo sello fue la palabra "sensual", una muletilla que ni siquiera pertenecía a la figura original, pero que terminó definiendo al personaje. En su momento, la imitación generó incomodidad. "Sí le chocó", reconoce Reinoso, aunque con el tiempo la situación se suavizó.
Algo similar ocurrió con ‘Rachito’, basado en el presentador Rashid Tanús. Un sketch (video corto de comedia) generó un malentendido cuando se emitió un segmento que, según el actor, él había prometido no sacar al aire. "Yo di mi palabra, pero no dependía solo de mí", explica. A pesar del episodio, la relación entre ambos se mantuvo.
Otros personajes, como ‘Lucila’, copia de Luzmila Nicolalde, demostraron su capacidad de reinventarse incluso cuando la imitación no era exacta. En ese caso, el humor se apoyó en situaciones absurdas y exageraciones que lograron conectar con el público.
El reto que nunca logró superar
A lo largo de su carrera, David Reinoso ha logrado adaptarse a distintos estilos y formatos, pero reconoce que hubo un personaje que nunca pudo interpretar: Don Francisco.
"Fue el único que no pude hacer", admite. A diferencia de otros casos en los que compensaba con recursos humorísticos, en este no logró encontrar el punto que le permitiera construir una versión convincente.
En contraste, otros personajes como El Cholito se convirtieron en pilares de su carrera. Este rol, que interpretó en 2007 y retomó en una nueva producción en 2026, representa uno de los trabajos que más satisfacciones le ha dado. "Al inicio era complicado, me tomaba al menos media hora caracterizarlo. Ahora es mucho más rápido", comenta, aunque aclara que el verdadero reto es mantener la esencia, especialmente la voz.
Entre el humor y los problemas legales
No todas las experiencias en su carrera han sido positivas. Uno de los momentos más complejos llegó con el personaje ‘Malcriadito’, que derivó en una demanda civil y penal que incluso puso en riesgo su libertad.
El conflicto, relacionado con un sketch en el que también participaba Víctor Aráuz, escaló a instancias legales y representó una amenaza económica y personal para el actor. "Gracias a Dios la gané", señala, al recordar el desenlace favorable del caso.
Reinoso insiste en que su intención nunca fue burlarse, sino integrar a los personajes en situaciones cotidianas desde el humor. "Hubo personas que malinterpretaron el sketch", afirma. Tras el proceso, decidió retomar el personaje, aunque actualmente lo mantiene en pausa.
Un talento más allá de la actuación
Además de su trabajo frente a cámaras, el actor desarrolló una habilidad poco común en el medio: la creación de prótesis para sus personajes. Él mismo fabrica narices, máscaras y otros elementos, combinando técnicas de escultura y moldeado que aprendió de maquilladores extranjeros.
Este conocimiento le permitió perfeccionar sus caracterizaciones y dar mayor realismo a sus interpretaciones. Sin embargo, reconoce que no logró convertir esta destreza en un negocio rentable. La falta de una industria sólida y los costos de producción fueron factores determinantes.
Aunque consideró impartir cursos, admite que se trata de un oficio que requiere inversión constante y práctica especializada, lo que dificulta su sostenibilidad comercial.
Una carrera marcada por la reinvención
Con más de tres décadas en la televisión, David Reinoso continúa vigente gracias a su capacidad de adaptarse y reinventarse. Entre risas, polémicas y aprendizajes, su trayectoria refleja los desafíos de hacer humor en un entorno cambiante, donde cada personaje puede convertirse tanto en un éxito como en una controversia.