Las vendedoras de melcochas de la parroquia Alluriquín, en la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas, enfrentan nuevas dificultades para trabajar en la vía Alóag-Santo Domingo tras la colocación de conos de tránsito en el centro poblado.
La medida apareció la tarde del sábado 16 de mayo de 2026 y generó sorpresa entre comerciantes, moradores y usuarios de la carretera. Las mujeres aseguran que los obstáculos afectan su movilidad y complican aún más la venta de productos en la zona.
"Es peligroso, nos tropezamos"
Los conos fueron colocados uno tras otro sobre la calzada. En ellos se observan logos de la Policía de Tránsito y Seguridad Vial y la leyenda "Policía de Tránsito". Estos fueron ubicados en el tramo donde venden melcochas y dulces a conductores y pasajeros.
"Ahora es peligroso vender ahí, nos tropezamos", manifestó una comerciante del sector.
En el lugar se observa presencia policial. Jeniffer Ortiz, comerciante de melcochas y dulces, indicó que cinco son los uniformados que realizan controles permanentes y, en ocasiones, piden a los conductores no detenerse a comprar.
Restricciones en la vía Alóag-Santo Domingo
Ortiz tiene 25 años y trabaja en la venta de melcochas desde los 12 años. Según relató, las restricciones iniciaron en agosto de 2025, cuando autoridades comenzaron controles por los congestionamientos registrados en la vía Alóag-Santo Domingo.
Las comerciantes aseguran que durante siete meses trabajaron con limitaciones. También señalaron que participaron en reuniones y socializaciones con autoridades. Sin embargo, indicaron que no se alcanzaron acuerdos definitivos.
En marzo de 2026, alrededor de 42 mujeres de la Asociación Mujeres Guerreras presentaron una acción de protección para recuperar su derecho al trabajo.
Las vendedoras denunciaron afectaciones económicas por la imposibilidad de vender con normalidad en la carretera que conecta a Quito con Santo Domingo, en Alluriquín.
Según las comerciantes, las restricciones provocaron una reducción aproximada del 70 % de sus ingresos. Ellas sostienen que muchas familias dependen de esta actividad económica desde hace más de 20 años.
Medidas judiciales y controles
La causa judicial se tramita en la Unidad Judicial Penal de Santo Domingo. A inicios de abril de 2026, un juez dispuso una medida cautelar para que no se prohíba ni se impida la actividad económica de las integrantes de la asociación, siempre que se respete el ordenamiento jurídico vigente.
Pese a la medida cautelar, las comerciantes afirman que continúan existiendo obstáculos para trabajar en la vía Alóag-Santo Domingo. Señalaron que la colocación de conos incrementó las dificultades en el sector.
Las instituciones competentes han señalado que la venta sobre la carretera genera congestión vehicular y riesgos para peatones y comerciantes.
"Nos echan la culpa (del tráfico), nos atacan a los más vulnerables", expresó Jeniffer Ortiz.
Los controles se desarrollan con participación de la Policía Nacional.
Comerciantes buscan alternativas
Las vendedoras sostienen que los embotellamientos también responden a trabajos en la calzada, la dinámica del puente Delta y el movimiento comercial del centro poblado, en la zona de los cajeros automáticos.
Ortiz indicó que analiza nuevas estrategias de venta en caso de que no puedan continuar trabajando sobre la carretera. Explicó que varias comerciantes no poseen locales propios y dependen únicamente de las ventas ambulantes.
Según información proporcionada por las comerciantes, alrededor de 30 integrantes conforman actualmente la Asociación de Vendedoras Ambulantes. Ellas trabajan entre las 08:00 y las 21:00 en la vía Alóag-Santo Domingo.
Otra comerciante que trabaja con sus hijas señaló que ante las limitaciones, deben subir a los buses para vender productos.