La reducción del presupuesto destinado a la Universidad Intercultural de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawtay Wasi volvió a generar pronunciamientos de las organizaciones indígenas. Este lunes 7 de julio, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y Ecuarunari expresaron su rechazo a la disminución de recursos y solicitaron al Estado garantizar el financiamiento de la institución.
El pronunciamiento se realizó durante una reunión del Consejo Político de la CONAIE, en Quito. Además del presupuesto, las organizaciones demandaron la entrega del terreno comprometido para la construcción del campus universitario.
Resolución del Consejo Político
Durante la lectura de la resolución, el presidente de la CONAIE, Leonidas Iza, informó que la decisión fue adoptada por unanimidad. "Se rechaza rotundamente la pretensión de intervención a la Universidad Amawtay Wasi y se exige el respeto a la autonomía universitaria", afirmó.
Asimismo, pidió que el Gobierno garantice "la asignación oportuna y suficiente de los recursos económicos necesarios" para el funcionamiento y fortalecimiento de la universidad.
Pedidos dirigidos al Estado
Otro de los planteamientos incluidos en la resolución es que el Estado cumpla los compromisos asumidos con la universidad desde 2022.
Entre ellos consta la transferencia del predio ubicado en Conocoto, comprometida mediante acuerdos alcanzados en junio de 2025, así como la ejecución del proyecto para construir el campus universitario con infraestructura adecuada.
La CONAIE también ratificó su respaldo a la comunidad universitaria. En su pronunciamiento expresó apoyo a los estudiantes para garantizar el acceso a la educación superior pública e intercultural.
Universidad reporta impacto por reducción de recursos
El pronunciamiento ocurre mientras la Universidad Amawtay Wasi mantiene su preocupación por la disminución del presupuesto asignado para 2026.
Según ha informado la institución, los recursos pasaron de aproximadamente USD 12 millones en 2025 a USD 3,7 millones este año, lo que representa una reducción cercana al 69 %.
De acuerdo con las autoridades universitarias, la disminución de recursos ha obligado a reducir personal y ha complicado el desarrollo de las actividades académicas.
Además, señalaron que esta situación afecta la atención de más de 2.200 estudiantes.