La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) denunció este martes 8 de julio presuntas amenazas e incitaciones a la agresión contra su presidente, Marlon Vargas.
La organización aseguró que los hechos se producen en medio del conflicto por el territorio ancestral de Tzawata-Ila Chukapi, en la provincia de Napo, y responsabilizó a personal y al dispositivo de seguridad vinculado a Terra Turismo S.A. por cualquier acto de violencia que pueda afectar al dirigente o a las comunidades indígenas.
El pronunciamiento fue difundido a través de su cuenta oficial de X.
Organización responsabiliza a empresa
En su comunicado, la CONAIE afirmó: "Responsabilizamos a Terra Turismo S.A. por cualquier agresión, intimidación o hecho de violencia que atente contra la integridad de Marlon Vargas, de las autoridades comunitarias y de las comunidades que participan en esta jornada de defensa del territorio y de los derechos colectivos".
Además, sostuvo que las acciones denunciadas responderían a una estrategia para generar divisiones dentro de las comunidades y aumentar la tensión alrededor del conflicto territorial.
Un conflicto que se mantiene desde hace años
La denuncia se suma a un conflicto territorial que se ha extendido por más de una década en Tzawata-Ila Chukapi.
Organizaciones indígenas sostienen que alrededor de 627 hectáreas de territorio ancestral fueron adjudicadas de forma irregular a Terra Turismo S.A., mientras que la empresa ha manifestado anteriormente que desarrolla actividades agrícolas y ha rechazado las acusaciones relacionadas con proyectos mineros.
Semanas atrás, la CONAIE y la Alianza por los Derechos Humanos denunciaron un presunto intento de desalojo en esa comunidad, hecho que dejó personas heridas y motivó nuevos pedidos para que el Estado adopte medidas de protección e investigue los hechos.
Con este nuevo pronunciamiento, la organización indígena solicitó garantías para la seguridad de Marlon Vargas, de las autoridades comunitarias y de las familias que participan en la defensa del territorio ancestral, mientras el conflicto continúa sin una solución definitiva.