La avenida Esmeraldas, en Santo Domingo, muestra un deterioro progresivo que la asemeja a un "campo lunar", debido al alto tráfico, lluvias recientes y desvíos vigentes.

Estado de la avenida Esmeraldas

El constante paso de vehículos ha convertido a la avenida Esmeraldas en una vía con múltiples irregularidades. Su superficie presenta hundimientos y baches que generan una apariencia irregular, similar a un "campo lunar".

Esta arteria tiene 1,9 kilómetros de longitud y conecta el redondel del Indio Colorado con la terminal terrestre y el redondel Sueño de Bolívar, siendo clave para la movilidad urbana.

Según datos de la Empresa Pública Municipal de Tránsito (EPMT), por esta vía circulan al menos 40.000 automotores diarios, lo que acelera el desgaste del asfalto.

Puntos críticos y zonas afectadas en la avenida Esmeraldas

Uno de los puntos más críticos se ubica en la intersección con la avenida Clemencia de Mora. Allí existen huecos del tamaño de una tapa de alcantarilla.

Estos daños obligan a los conductores a realizar maniobras evasivas, lo que incrementa el riesgo de accidentes y reduce la fluidez del tránsito.

Otro sector afectado es la entrada a la calle Río Cajones. En este tramo, el desvío de buses interprovinciales ha provocado un desnivel en la vía y daños en una rejilla.

La problemática también se evidencia en la esquina de la calle Río Pastaza. En este punto, los conductores enfrentan simultáneamente un semáforo y baches de gran tamaño.

Las lluvias recientes han acelerado el deterioro de la carpeta asfáltica. El agua se filtra en las fisuras y debilita la estructura del pavimento.

Esto provoca el desprendimiento del material y la formación de nuevos huecos en distintos tramos de la avenida.

Impacto del cierre vial y el tráfico en la avenida Esmeraldas

El cierre del paso en el redondel de la Policía, vigente desde octubre por la construcción de un paso elevado, ha incrementado la carga vehicular en la zona.

Este desvío ha provocado que más vehículos utilicen la avenida Esmeraldas como ruta alterna, lo que agrava su deterioro.

Como resultado, la circulación se vuelve más lenta y compleja, especialmente en horas de mayor tráfico.

José Arteaga, conductor de un bus intracantonal, indicó que evita circular por esta vía debido a su estado actual.

Según su testimonio, opta por rutas alternas para reducir el riesgo de daños mecánicos y garantizar la seguridad de los pasajeros.

Este comportamiento también se replica en otros transportistas, lo que modifica la dinámica vial en el sector.

Antecedentes de intervención en la avenida Esmeraldas

La avenida Esmeraldas fue intervenida en 2019 mediante una rehabilitación integral ejecutada por el Municipio de Santo Domingo.

En esa obra se realizó el cambio total de la carpeta asfáltica con un espesor de dos pulgadas, en el tramo entre el redondel Sueño de Bolívar y el monumento a Monseñor Emilio Lorenzo Stehle.

La inversión alcanzó los 941.803 dólares, con el objetivo de mejorar la transitabilidad en esta vía estratégica.

Cinco años antes, durante la administración de Víctor Manuel Quirola, también se realizaron trabajos de mejoramiento en la avenida.

Sin embargo, el incremento del parque automotor y las condiciones climáticas han reducido la durabilidad de estas intervenciones.

Actualmente, los daños evidencian la necesidad de nuevas acciones de mantenimiento.

Proyecciones municipales

El alcalde Wilson Erazo informó que, una vez concluya la construcción del paso elevado en la terminal terrestre, se prevé intervenir la avenida Esmeraldas.

También se contemplan trabajos en las vías alternas que han soportado mayor carga vehicular durante el cierre.

El objetivo es recuperar las condiciones óptimas de circulación y mejorar la seguridad vial.

Mientras tanto, la vía continúa presentando condiciones críticas. La combinación de tráfico intenso, lluvias y desvíos mantiene el deterioro en aumento.

Las autoridades no han precisado una fecha exacta para una intervención integral en esta arteria.