El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) activó mecanismos internacionales legales para investigar a fondo la desaparición del barco pesquero Fiorella, sin rastros hace casi tres meses en altamar frente a Ecuador. Ante la falta de respuestas estatales, el organismo presentó una acción urgente ante el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas.
Fernando Bastias, abogado del CDH, detalló que el organismo internacional ya emitió recomendaciones. Estas exigen una cooperación inmediata entre Ecuador, El Salvador y Estados Unidos para localizar a los tripulantes. Bastias recalcó que las familias afectadas requieren urgentemente información oficial que esclarezca los hechos.
Falta de apoyo y búsqueda financiada por familiares
El abogado Juan Alvía Cevallos, defensor de las familias, cuestionó duramente la inacción de las autoridades marítimas nacionales. El jurista aseguró que desde el 20 de enero, día en que se perdió el rastro definitivamente, la ayuda estatal no ha sido oportuna y la información entregada es escueta, lo que afecta profundamente a los familiares.
Además, denunció que se insinuó, sin pruebas, que el barco estaría vinculado a actividades ilícitas. Ante esto, los armadores financiaron una embarcación de búsqueda. Pese a los esfuerzos, la expedición privada solo recuperó artes de pesca abandonadas, sin encontrar rastros de los pescadores desaparecidos.
Relatos de testigos y presunta desaparición forzada
El barco pesquero Fiorella zarpó en enero desde Manta y desapareció el día 20. Según testigos que retornaron a tierra, antes del incidente observaron drones sobrevolando la nave. Luego, visualizaron una columna de humo negro en el horizonte, hechos que fueron reportados a la Fiscalía General del Estado.
Pese a tener las coordenadas registradas en la Capitanía del Puerto, no se activaron operativos. La defensa sostiene que existen indicios de intervención externa. "Esta situación debe investigarse como desaparición forzada", enfatizó Alvia, señalando que la autoridad marítima es responsable ante las limitaciones operativas de la Fiscalía.
Un patrón preocupante de incidentes graves en Manabí
El CDH advirtió que este caso no es aislado y evidencia un patrón alarmante de desaparición de barcos en Manabí. En los últimos dos años, al menos cuatro barcos reportaron incidentes similares en altamar. Entre ellos constan el Patricia Lynn en 2024, el Don Maca y Negra Francisca Duarte, cuyos tripulantes afortunadamente sobrevivieron.
"Tres casos ya representan una alerta grave para el Estado ecuatoriano", alertó Fernando Bastias. El CDH documenta este complejo problema sistemático para identificar a los posibles responsables y crear mecanismos de prevención efectivos. Mientras tanto, las familias exigen que se ejecuten operativos de búsqueda urgentes en la última ubicación conocida del navío pesquero de manera inmediata.