El ejecutivo chileno Germán Naranjo Maldini fue formalizado por la justicia de Brasil tras protagonizar un altercado a bordo de un avión comercial, una situación legal que podría costarle una condena de hasta 14 años de cárcel.
Las autoridades judiciales de São Paulo presentaron formalmente cinco cargos penales en su contra debido a las expresiones discriminatorias que emitió contra el personal de cabina, lo que complica severamente su escenario judicial en territorio brasileño.
El incidente judicializado ocurrió el pasado 10 de mayo, en el momento en que Naranjo Maldini realizaba una escala en Brasil mientras se dirigía a una feria comercial en Alemania. En pleno trayecto aéreo, el ciudadano chileno se trenzó en una acalorada discusión con los miembros de la tripulación.
Leyes contra el racismo y la homofobia
Durante el altercado, el ejecutivo lanzó duros epítetos de carácter discriminatorio, burlándose de forma directa del color de piel y de la orientación sexual de uno de los auxiliares de vuelo encargados de la seguridad de la aeronave.
De acuerdo con el marco legal de Brasil, las leyes contra el racismo y la homofobia se han endurecido significativamente en los últimos años, equiparando la injuria racial al sesgo de odio, un delito que no prescribe y que no cuenta con el beneficio de fianza.
La legislación brasileña sanciona con severidad estos actos de intolerancia en espacios públicos o de transporte masivo, lo que explica la alta sumatoria de penas que solicita la fiscalía de São Paulo ante los cinco cargos específicos imputados al empresario.
Bajo el estricto código penal brasileño
La aerolínea involucrada activó de inmediato los protocolos internacionales de seguridad aeronáutica ante conductas disruptivas de los pasajeros, procediendo a entregar al imputado a la Policía Federal brasileña una vez que la aeronave tocó tierra.
El caso ha generado un amplio debate sobre el comportamiento de los viajeros y las consecuencias penales de la discriminación en Sudamérica. Actualmente, la defensa del ejecutivo chileno busca alternativas legales frente a un proceso penal que avanza bajo el estricto código penal brasileño, el cual mantiene tolerancia cero frente a los delitos de odio en su jurisdicción.