El Operador Nacional de Electricidad (CENACE) advirtió el 6 de marzo sobre el riesgo de apagones en Ecuador, por falta de inversión en transmisión, alta demanda y fallas operativas. El informe técnico del CENACE evidenció la necesidad urgente de ejecutar obras en el sistema eléctrico nacional. El documento señala la ausencia de un plan agresivo para ampliar redes de transmisión y distribución.
La entidad advirtió que la falta de estas obras incrementa la probabilidad de interrupciones eléctricas en varias zonas del país. También alertó sobre riesgos asociados al control de sobrecarga y voltaje. El documento incluye una advertencia clara: "si no se realizan esas obras, existe una alta probabilidad de cortes de carga en puntos específicos del país". Este escenario se relaciona con limitaciones técnicas en la red.
Problemas en subestaciones y transmisión
Analistas del sector eléctrico vinculan los recientes cortes con fallas estructurales en la red de transmisión. Estas dificultades afectan sobre todo a zonas de la costa ecuatoriana. El analista Darío Dávalos explicó que los eventos registrados en Salitral reflejan problemas acumulados en subestaciones. Señaló que estas instalaciones operan cerca de su límite.
"Es correcto, de hecho son tres: Orquídeas, Salitral y Las Esclusas", indicó Dávalos. Según su análisis, estas áreas requieren obras para aliviar la carga del sistema eléctrico actual. Además, los estallidos de transformadores reportados en días recientes refuerzan el diagnóstico técnico sobre la necesidad de intervención inmediata en infraestructura clave.
Gobierno atribuye cortes a factores climáticos
El Gobierno nacional ofreció otra explicación sobre los cortes eléctricos recientes. La secretaria de Comunicación, Irene Vélez, señaló que se trata de eventos puntuales. "Son casos fortuitos, que ocurren gracias al invierno intenso que estamos viviendo", afirmó. También indicó que el aumento de temperaturas eleva el consumo energético.
Según la funcionaria, la ola de calor incrementa la demanda eléctrica y afecta el funcionamiento de generadores. Esto genera presión adicional sobre el sistema energético nacional. El informe del CENACE también destacó la importancia de la interconexión eléctrica con Colombia. Este recurso ha sido clave para sostener el suministro en momentos críticos.
Durante diciembre y enero, la energía importada permitió evitar cortes por déficit de potencia. Sin embargo, la suspensión actual de estas importaciones genera incertidumbre. El documento advierte que la generación nacional podría resultar insuficiente sin este apoyo externo. A esto se suma la situación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Riesgo por fallas operativas y demanda alta
CENACE señaló que existen riesgos adicionales por posibles salidas de operación en centrales clave. Uno de los factores es el retraso en el retiro de sedimentos en Coca Codo Sinclair. El mantenimiento debía ejecutarse en febrero, pero presenta demoras. Esta situación afecta la capacidad de generación eléctrica en el país.
El informe concluye con una advertencia directa: "sería inevitable la desconexión de carga en los periodos de mayor consumo". Este escenario podría repetirse si no se ejecutan acciones urgentes. El sistema eléctrico ecuatoriano enfrenta presiones por demanda creciente, infraestructura limitada y condiciones climáticas adversas. Estos factores afectan la estabilidad del suministro.
Además, la falta de ejecución de proyectos de expansión agrava la situación. La red actual opera con limitaciones técnicas en varias zonas estratégicas. La combinación de estos elementos configura un escenario de riesgo energético. La planificación y ejecución de obras resultan claves para garantizar el servicio.