La Policía Nacional del Ecuador logró capturar a tres personas señaladas como presuntas responsables de secuestro extorsivo y extorsión en diferentes operativos desplegados en la provincia de Esmeraldas. Estas acciones forman parte de la Estrategia Operacional 3D, lideradas por la Unidad Nacional Antisecuestro y Extorsión (UNASE), y refuerzan el combate a los delitos que afectan la seguridad ciudadana.

Resultados inmediatos en la lucha contra el crimen

El 13 de mayo de 2026, unidades policiales realizaron operativos simultáneos y coordinados tras investigaciones que permitieron identificar a los implicados. En una primera intervención, los agentes detuvieron a un ciudadano vinculado a un caso de secuestro extorsivo ocurrido en octubre de 2025 en la parroquia Chamanga, cantón Muisne, donde una familia había sido víctima de este delito.

Rubén A., fue aprehendido y puesto a disposición de la autoridad judicial. Su detención representa un avance en la investigación de este tipo de delitos, que han generado inquietud en distintas zonas de la provincia de Esmeraldas.

Aprehensión de otros sospechosos vinculados a casos de extorsión

En el desarrollo de las acciones policiales, también se logró la aprehensión de dos ciudadanos supuestamente asociados al delito de extorsión contra comerciantes del sur de Esmeraldas. Los trabajos de inteligencia permitieron determinar que existía un esquema de amenazas y exigencias económicas coordinadas entre distintas provincias.

Las pesquisas revelaron que las extorsiones se coordinaban tanto desde la provincia de Pastaza como desde un centro de privación de libertad en Guayas, ampliando el alcance de la acción policial y evidenciando la conexión interestatal de estas actividades delictivas.

Detalles de los implicados y cómo operaban

Entre los detenidos figuran una persona privada de libertad, identificada como Víctor P., y una ciudadana de nombre Carla P., capturada en Pastaza. Las autoridades presumen que desde el interior de la cárcel, mediante comunicaciones externas, se planificaban y ejecutaban las amenazas a comerciantes, exigiendo pagos bajo intimidación.

La modalidad utilizada involucraba contactos telefónicos y mensajes amenazantes, lo que ponía en riesgo la tranquilidad de empresarios y sus familias. Estas acciones buscaban obtener beneficios económicos de manera ilícita, afectando el tejido social y económico de la zona.

Compromiso permanente de la Policía Nacional

En el contexto de estos operativos, la Policía Nacional reafirmó que trabaja de manera permanente para combatir delitos que atentan contra la seguridad de los ciudadanos. Se fortalece así el enfoque en la prevención y la respuesta oportuna para garantizar la tranquilidad en todo el territorio nacional.

Estas intervenciones son parte de un esfuerzo conjunto que combina inteligencia, análisis y ejecución operativa para enfrentar el crimen organizado y proteger a las comunidades de hechos violentos, tales como secuestro y extorsión.

Con la captura de Rubén A., Víctor P. y Carla P., las autoridades esperan avanzar en el esclarecimiento de otros casos relacionados y frenar la incidencia de este tipo de delitos en las provincias afectadas.