Un operativo militar ejecutado en el cantón La Concordia, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, terminó con un detenido, un camión retenido y más de 1.200 litros de combustible decomisados, luego de que personal del Cuerpo de Ingenieros del Ejército detectara movimientos sospechosos cerca de la línea del poliducto estatal.

El procedimiento se desarrolló durante patrullajes de seguridad hidrocarburífera destinados a frenar el robo de derivados de petróleo en una de las zonas con mayor incidencia de perforaciones ilegales del país.

La escena llamó la atención de los militares en medio de una jornada de vigilancia sobre la red de transporte de combustibles. A un costado del poliducto se encontraba un camión pesado parcialmente inclinado, aparentemente averiado.

Según información preliminar, el conductor realizaba maniobras para intentar sacar el vehículo cuando llegaron los uniformados. La situación despertó sospechas debido al lugar donde se encontraba estacionado el automotor.

La inspección posterior reveló que el camión transportaba combustible presuntamente extraído de manera ilegal desde la red estatal de hidrocarburos.

Hallazgos sobre la intervención en La Concordia

Dentro del procedimiento, los militares retuvieron un camión Hino de placas PNW-687, utilizado presuntamente para movilizar el combustible sustraído.

Además, fue aprehendido Bagner M., quien quedó bajo custodia mientras avanzan las investigaciones relacionadas con el caso.

En el lugar también se encontraron herramientas y accesorios utilizados en conexiones clandestinas. Entre los indicios constaban una válvula de una pulgada y un acople metálico, elementos asociados frecuentemente a perforaciones ilegales.

1.200 litros de combustible robados en La Concordia

Los militares hallaron además 12 bul tanks cargadas de combustible, que contenían aproximadamente 1.200 litros de hidrocarburo.

Todo el material quedó bajo cadena de custodia para las pericias correspondientes. Las autoridades buscan determinar el origen exacto del combustible y si existía una estructura organizada detrás del transporte ilegal.

El hallazgo ocurre en una provincia donde el robo de derivados de petróleo se ha convertido en una actividad recurrente por la presencia de ductos estratégicos que atraviesan zonas rurales y vías secundarias.

Pérdidas millonarias por "pinchazos"

El problema de las perforaciones clandestinas al poliducto continúa generando fuertes pérdidas económicas para el Estado ecuatoriano.

Datos de Petroecuador señalan que desde 2022 las pérdidas acumuladas por robo de combustible superan los 180 millones de dólares, debido a conexiones ilegales instaladas en distintos puntos de la red.

Solo en el primer trimestre de 2026, las autoridades decomisaron 450.270 galones de combustible robado, cifra que refleja la magnitud de esta actividad ilícita.

Santo Domingo y La Concordia, puntos críticos

Las Fuerzas Armadas identifican a Santo Domingo de los Tsáchilas como una de las provincias con mayor número de perforaciones clandestinas. Según registros militares, en la zona se detectan cerca de 40 pinchazos mensuales.

Junto con Santo Domingo, provincias como Sucumbíos, Orellana, Esmeraldas y Santa Elena concentran gran parte de los casos relacionados con robo de hidrocarburos.

Para enfrentar este problema, los operativos incluyen patrullajes terrestres y monitoreo con drones, especialmente en áreas cercanas a la infraestructura petrolera.

Continúan las investigaciones en La Concordia

Las investigaciones continúan para establecer si el combustible retenido tenía como destino centros de almacenamiento clandestinos o redes de comercialización ilegal.

Mientras tanto, el Ejército mantiene operativos permanentes en sectores estratégicos de La Concordia y otros cantones donde se han detectado conexiones ilegales al poliducto.