Un análisis publicado por The New York Times reveló que Cuba enfrenta una drástica reducción en la llegada de combustible, tras medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos en enero de 2026, que incluyen amenazas arancelarias e intercepciones marítimas en el Caribe, lo que ha impactado el tráfico de petroleros hacia la isla.

Desde hace varios meses, los registros de navegación y las imágenes satelitales muestran que los buques petroleros vinculados a Cuba han reducido significativamente sus operaciones. Según el reporte, los aliados energéticos de la isla han limitado o suspendido envíos ante posibles sanciones.

El presidente Donald Trump firmó el 29 de enero de 2026 una orden ejecutiva en la que declaró emergencia nacional respecto a Cuba y advirtió que impondría aranceles a los países que suministren productos petroleros a la isla. Aunque la Casa Blanca no ha calificado la política como "bloqueo", el efecto práctico ha sido la disminución de envíos.

En paralelo, se ha registrado una mayor presencia militar estadounidense en el Caribe, incluyendo acciones de la Guardia Costera. De acuerdo con el análisis periodístico, un petrolero que transportaba combustóleo desde Colombia fue interceptado cuando se encontraba a menos de 112 kilómetros de Cuba.

Intercepciones y datos de navegación

El informe del medio estadounidense se basó en entrevistas, imágenes de satélite, registros portuarios y datos de seguimiento marítimo. El análisis indicó que el tráfico de petroleros hacia y desde Cuba casi se ha detenido en comparación con periodos anteriores.

Uno de los casos citados es el del buque Ocean Mariner, que el 29 de enero de 2026 atracó en Barranquilla, Colombia, y cargó 84.579 barriles de combustóleo, según datos de la firma Kpler. La embarcación había realizado entregas previas a Cuba, incluida una carga procedente de México el 9 de enero de 2026.

Sin embargo, tras salir de Colombia, el barco reportó como destino la República Dominicana. Posteriormente, la Guardia Costera estadounidense interceptó otro buque que transportaba combustible con destino a Cuba, según datos de navegación revisados por el periódico.

Impacto energético y contexto histórico

La reducción en el suministro de combustible ocurre en un contexto de dificultades económicas en la isla. Reportes recientes muestran afectaciones en el transporte, servicios públicos y generación eléctrica, en medio de una crisis energética prolongada.

Naciones Unidas ha criticado previamente las sanciones estadounidenses hacia Cuba, al considerar que agravan las condiciones de vida de la población. La isla cuenta con aproximadamente 11 millones de habitantes, según cifras oficiales.

Analistas consultados por el medio estadounidense señalaron que la situación representa la mayor presión energética sobre Cuba desde la Crisis de los Misiles de 1962, cuando Estados Unidos estableció una "cuarentena" naval alrededor de la isla durante 13 días.

Reacciones oficiales

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró este mes que el gobierno busca alternativas para garantizar el suministro de combustible y reiteró su disposición al diálogo con Washington. "Estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible", afirmó ante periodistas.

Por su parte, la Casa Blanca declinó comentar el análisis publicado. Funcionarios estadounidenses han evitado utilizar el término "bloqueo", aunque confirmaron la aplicación de medidas destinadas a restringir el flujo de recursos energéticos hacia Cuba.

De acuerdo con el informe, la política estadounidense también incluye advertencias a países como México y Colombia sobre posibles consecuencias comerciales si continúan suministrando hidrocarburos a la isla.

Monitoreo internacional y próximos escenarios

El seguimiento de embarcaciones mediante sistemas de identificación automática (AIS) y el análisis de imágenes satelitales se han convertido en herramientas clave para evaluar el flujo energético hacia Cuba. Estos datos permiten verificar rutas, cargas y puntos de intercepción.

Especialistas en comercio marítimo señalan que las restricciones podrían modificar las rutas habituales de suministro y aumentar los costos logísticos para la isla. Mientras tanto, el gobierno cubano ha anunciado esfuerzos para diversificar fuentes energéticas y reforzar la producción interna.

El escenario actual mantiene la atención de organismos internacionales y actores regionales, dado su posible impacto en la estabilidad energética y económica del Caribe. (10).