El bono médico campesino regresa para los profesionales de salud que trabajan en dispensarios rurales del Seguro Social Campesino, sistema adscrito al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). El beneficio, que anteriormente llevaba el nombre de bono geográfico, retoma su aplicación tras siete años de suspensión. El pago mensual oscila entre $100 y $300, según la ubicación y condiciones de acceso de cada dispensario.
Las autoridades anunciaron la medida durante un acto en la cancha techada del estadio Modelo, en el norte de Guayaquil. La ministra de Gobierno, Nataly Morillo, asistió en representación del presidente Daniel Noboa. El evento reunió a funcionarios del IESS y a profesionales de salud beneficiarios del programa.
El Gobierno retoma el bono médico campesino tras siete años de abandono
"Hoy estamos retomando un nuevo programa que se dejó en el olvido hace siete años, el bono médico campesino", manifestó Morillo durante su intervención. La ministra destacó el alcance del beneficio en zonas rurales de todo el país. El programa beneficia a médicos, odontólogos y obstetras distribuidos en 18 provincias del Ecuador.
"Este bono que entregamos desde ahora beneficia a cientos de profesionales de la salud entre médicos, odontólogos y obstetras en dieciocho provincias del Ecuador con un presupuesto anual de más de un millón de dólares", expresó Morillo. La funcionaria subrayó el impacto directo del programa en comunidades de difícil acceso. El anuncio generó una respuesta inmediata entre los profesionales presentes en el acto.
Presupuesto y condiciones del pago mensual
Giovanna Ubidia, directora nacional del Seguro Social Campesino, detalló que el programa contempla un presupuesto aproximado de 1,2 millones de dólares. La funcionaria explicó que el pago se distribuye de forma mensual según la ubicación geográfica de cada dispensario. "Ahora devolvemos el bono médico campesino a nuestros médicos", afirmó Ubidia.
"Es un pago mensual que se hace dependiendo de dónde está el dispensario. Reciben entre $100 y $300", señaló la directora. Ubidia precisó que el beneficio corresponde al antiguo bono geográfico, suspendido en 2019. "El bono médico campesino es justamente para médicos, que antes se llamaba bono geográfico. Se lo dejó de dar en 2019 y ahora lo estamos retomando", indicó.
Los pagos ya se acreditaron con valores retroactivos
La directora del Seguro Social Campesino confirmó que los depósitos se realizaron de inmediato, incluidos montos retroactivos. "A partir de hoy en la cuenta ya tienen nuestros médicos el bono", manifestó Ubidia. La medida responde a una demanda histórica de los profesionales que trabajan en zonas de difícil acceso.
El retraso acumulado en el pago del bono médico campesino afectó durante años la economía de los profesionales rurales. Los médicos enfrentan costos de traslado elevados para llegar a sus dispensarios. La reactivación del beneficio busca compensar parte de esos gastos operativos.
Traslados costosos y acceso difícil: la realidad de los dispensarios rurales
Jimmy Jagual, médico del dispensario San Pedro III, en Bucay, describió las dificultades de acceso a su lugar de trabajo en una entrevista con diario El Universo. El profesional ingresó al sistema en 2020, por lo que no recibió anteriormente el beneficio. "Para ingresar al lugar, usted tiene que pagar una camioneta o un auto particular que le está cobrando 10 dólares de ida. Ida y vuelta serían 20 dólares", indicó.
Jagual calculó el impacto semanal de ese gasto en su economía personal. "Eso usted lo multiplica por cinco días que trabajamos a la semana. Vendría a ser prácticamente 100 dólares a la semana, unos 400 dólares al mes", manifestó. El médico valoró el regreso del beneficio: "Para mí va a ser una gran ayuda, más que todo por el acceso al lugar donde estoy".
Odontólogos y obstetras también reciben el bono médico campesino
Por su parte, Andrea Vélez, odontóloga en Salitre, explicó que los desplazamientos hacia algunos dispensarios rurales requieren múltiples medios de transporte.
La profesional detalló las condiciones de acceso que enfrentan a diario quienes trabajan en esas zonas. "Hay que a veces coger un carro, dos carros, hasta tres carros y en algunos dispensarios canoa. Entonces, el acceso no es muy fácil. Son áreas muy rurales", señaló.
Vélez destacó el impacto económico y personal del trabajo en zonas aisladas. El bono médico campesino representa un alivio para quienes asumen gastos adicionales de traslado y dejan a sus familias durante la semana laboral. "Es una ayuda para nuestra economía también, que es importante cuando dejamos nuestra familia, salimos, el traslado", expresó al citado medio.