Autoridades ecuatorianas decomisaron 20.000 unidades de cerveza importada sin documentación legal, durante un operativo realizado en la Panamericana Norte, sector Checa, al norte de Quito, con apoyo de Fuerzas Armadas y Policía Nacional.

Operativo en la Panamericana Norte

El control se ejecutó en el sector de Checa, donde fueron interceptados dos camiones que transportaban la mercancía, valorada en aproximadamente 35.000 dólares.

Durante la inspección, las autoridades verificaron que las bebidas no contaban con documentos que respalden su legal movilización dentro del territorio nacional, lo que motivó su aprehensión inmediata.

El operativo se enmarca en acciones coordinadas para combatir el comercio irregular y fortalecer el control en rutas estratégicas del país, informó el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (Senae).

Acciones contra economías ilegales

Las instituciones participantes señalaron que estos controles buscan proteger el comercio legal y evitar la circulación de productos sin respaldo normativo.

El decomiso forma parte de una estrategia nacional para frenar actividades vinculadas a economías ilegales, especialmente en el transporte de mercancías sin autorización.

Las autoridades reiteraron que continuarán ejecutando operativos similares en distintos puntos del país.

Contexto de controles en otras provincias

Este tipo de intervenciones se replica en otras ciudades como Portoviejo, donde recientemente se evitó la posible comercialización de 36.240 unidades de cerveza importada sin notificación sanitaria.

En ese caso, el operativo fue ejecutado por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria y el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador, tras detectar irregularidades en un cargamento previamente retenido.

Las inspecciones determinaron que los productos carecían de requisitos obligatorios como etiquetado, identificación de lote y notificación sanitaria, lo que impide su comercialización legal en Ecuador.

Controles y normativa vigente

Las autoridades recordaron que las bebidas alcohólicas importadas deben cumplir con normas sanitarias y aduaneras, incluyendo registro, etiquetado e identificación de origen.

Estos controles buscan garantizar la seguridad del consumidor y la trazabilidad de los productos, además de prevenir riesgos asociados a mercancías de procedencia desconocida.

Los operativos interinstitucionales continuarán desarrollándose en distintas provincias como parte de las políticas de control y vigilancia en el país.