En el marco del Día Mundial del Atún, celebrado cada 2 de mayo, la fundación ecuatoriana Tunacons conmemora su décimo aniversario destacando la transformación de la industria pesquera en Manta y el Pacífico Oriental.
Bajo la dirección de Guillermo Morán, la organización ha logrado certificar a su flota con el sello del Marine Stewardship Council (MSC), garantizando que la captura del recurso no comprometa el ecosistema.
Este esfuerzo responde a la creciente demanda de mercados internacionales, especialmente en Europa, que exigen productos provenientes de fuentes responsables y procesos de trazabilidad verificados por organismos independientes, indicó Morán.
Certificación MSC: El pasaporte al mercado europeo
El mayor hito de Tunacons en estos diez años ha sido la obtención de la certificación MSC, considerada el estándar de sostenibilidad pesquera más exigente a nivel global.
Según Guillermo Morán, este sello azul ha permitido a las empresas ecuatorianas abrir nuevos nichos en países como Alemania, Holanda y Francia, mercado donde Ecuador actualmente mantiene una posición de liderazgo.
La certificación se basa en tres principios científicos: la salud de las poblaciones de atún, la reducción del impacto ambiental y un sistema de gestión pesquera eficiente.
Actualmente, las tres especies de atunes tropicales capturadas por la flota (aleta amarilla, patudo y barrilete) se encuentran en "estado verde", lo que significa que sus poblaciones son estables y no sufren sobreexplotación.
Para mantener este estatus, la fundación colabora estrechamente con la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), asegurando que las decisiones de captura se basen en datos científicos robustos y monitoreo constante de las cuotas permitidas.
La labor de la fundación integra a 11 empresas miembros y una flota de 60 barcos, los cuales operan bajo un código de buenas prácticas. Este código incluye la capacitación obligatoria de las tripulaciones para la liberación de especies acompañantes, como tiburones, tortugas y mantarrayas, añadió.
Aunque estas capturas incidentales representan apenas el 1% del total, el protocolo busca reducir al mínimo la mortalidad de estas especies protegidas mediante técnicas de manipulación segura.
Innovación con "Ecofads" y desarrollo regional
Uno de los proyectos más disruptivos de Tunacons a nivel internacional es el desarrollo de los Ecofads (dispositivos agregadores de peces biodegradables).
Históricamente, estos dispositivos eran fabricados con materiales sintéticos que contaminaban el océano; sin embargo, la iniciativa ecuatoriana ha logrado que sean 100% de origen vegetal. Utilizando materiales como caña, palo de balsa, abacá y caucho orgánico, estos plantados se degradan de forma natural, evitando que terminen como basura marina en áreas protegidas como Galápagos.
Esta transición tecnológica ha generado una "cadena virtuosa" que beneficia a otros sectores productivos de Ecuador. Al utilizar fibras naturales, la industria atunera demanda insumos de agricultores de la Costa y tejedores de la Sierra, integrando diversas zonas geográficas en la cadena de valor de la pesca, dijo Morán .
Este modelo de economía circular ha sido tomado como referencia para regulaciones internacionales en los océanos Índico y Atlántico, posicionando la tecnología mantesina como un estándar global.
El impacto económico de estas medidas es profundo. Morán destaca que la industria atunera de Ecuador es una de las más modernas y eficientes, impulsada por una fuerza laboral que incluye a capitanes, pescadores y miles de mujeres en las plantas de procesamiento.
La inversión en valor agregado y sostenibilidad permite que una lata de atún capturada a 1.000 millas de la costa compita con éxito en las perchas de los supermercados más exigentes del mundo.
Colaboración público-privada para el futuro
El tercer pilar de la sostenibilidad es el fortalecimiento de la administración pesquera. Tunacons ha trabajado en conjunto con el Gobierno Nacional en la implementación de la nueva Ley de Pesca y el Plan Nacional de Acción del Atún.
Estos instrumentos legales son vitales para cumplir con las auditorías internacionales que exigen un control y monitoreo rigurosos de la actividad en aguas jurisdiccionales e internacionales.
Como señala Morán, el atún es la única especie marina declarada por las Naciones Unidas como estratégica para la alimentación mundial. En ese contexto, Ecuador no solo actúa como un extractor de recursos, sino como un guardián del ecosistema marino, asegurando que la riqueza del Pacífico Oriental permanezca disponible para las futuras generaciones de pescadores y consumidores. (10).