Una presunta estafa fue detectada en Quito, cuando la representante de una empresa de renta denunció ante la Policía Nacional del Ecuador que un carro alquilado días antes estaba siendo ofertado en Facebook Marketplace sin autorización.
Según el testimonio entregado a la Policía Judicial, el automotor, un Kia Picanto negro, había sido arrendado el 13 de abril por un período de 15 días a dos hombres que llegaron acompañados de una tercera persona.
Para concretar el contrato, los solicitantes firmaron el acuerdo correspondiente y realizaron un pago inicial de 450 dólares mediante transferencia bancaria.
Días después, la representante de la empresa identificó en redes sociales una publicación en la que se ofertaba el mismo carro por 9.000 dólares, lo que generó sospechas inmediatas. Ante esta situación, decidió alertar a las autoridades y activar el sistema de rastreo satelital del automóvil.
El seguimiento permitió ubicar el vehículo en el sector de las avenidas Amazonas y Reina Victoria, en el norte de la capital. El automotor estaba siendo mostrado a un supuesto comprador, a quien se le habría solicitado 8.500 dólares en efectivo para concretar la venta.
Intervención policial y detenciones
De acuerdo con la denuncia, en el lugar se encontraban un hombre y una mujer presentando el vehículo, mientras que a unos 50 metros la representante reconoció a dos de los individuos que previamente habían retirado el auto de la rentadora.
Con esta información, agentes de la Policía Nacional del Ecuador procedieron a la detención de varias personas por su presunta vinculación en un hecho delictivo contra la propiedad de la empresa.
El propietario del carro también acudió ese mismo día a formalizar la denuncia ante las autoridades, lo que permitió iniciar el proceso investigativo correspondiente.
Proceso judicial y situación legal
El caso fue tratado bajo la figura de presunto abuso de confianza, delito que se investiga cuando un bien es entregado voluntariamente y luego utilizado de forma indebida. La audiencia se llevó a cabo en la Unidad de Flagrancia del centro-norte de Quito.
Tras la formulación de cargos, los sospechosos fueron liberados debido a la falta de evidencias suficientes, según se informó en el proceso judicial. No obstante, la investigación continúa para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Las autoridades no han proporcionado información adicional sobre posibles antecedentes de los implicados o nuevas diligencias en curso. El caso permanece en indagación previa, conforme a los procedimientos legales vigentes.