El hallazgo de ocho cuerpos en una zona rural de Babahoyo, provincia de Los Ríos, volvió a colocar bajo atención pública la crisis de seguridad en Ecuador, en un año en el que las desapariciones colectivas y los crímenes múltiples han coincidido con cifras todavía altas de muertes violentas. El caso fue confirmado este miércoles 3 de junio de 2026, un día después de que el Gobierno informara una reducción preliminar de homicidios intencionales durante mayo.
Los fallecidos correspondían a ocho personas reportadas como desaparecidas desde el domingo 31 de mayo, tras salir desde el sector La T de Daule, en Guayas, hacia Milagro. Sus familiares habían realizado un plantón y cierre vial la noche del martes 2 de junio para exigir celeridad en la búsqueda. Horas después, los cuerpos fueron localizados en el recinto Las Cañitas, en la vía Jujan-Babahoyo, provincia de Los Ríos.
Un caso que reaviva la alarma
Los familiares reconocieron a las víctimas en el Laboratorio de Ciencias Forenses de Guayaquil. Las edades de los fallecidos iban de 15 a 31 años y el grupo se movilizaba en motocicletas. La última comunicación con sus parientes se habría registrado aproximadamente a las 18:00 del domingo, cuando uno de ellos indicó que estaban de regreso a sus hogares.
El caso se suma a otros hechos registrados en los primeros meses de 2026. En enero, seis jóvenes del recinto Fátima, en el cantón Pedro Carbo, fueron reportados como desaparecidos después de salir en motocicletas con dirección a la playa, durante el feriado de Año Nuevo. El grupo tenía entre 17 y 25 años y perdió contacto con sus familias el 3 de enero. Los cuerpos de ellos fueron hallados en una localidad rural de la provincia de Santa Elena, el pasado 13 de enero.
Otros hechos colectivos en 2026
Otro hecho ocurrió en febrero, en Naranjal, provincia del Guayas, donde las autoridades identificaron a ocho víctimas tras un hallazgo de restos humanos en una zona rural del recinto Villanueva. La mayoría era oriunda de Manabí: tres de Manta y cuatro de Portoviejo; una persona era de Guayas. La Policía mantuvo operativos para recabar indicios sobre los responsables.
Estos episodios reflejan un patrón que ha marcado el debate público sobre la seguridad: grupos de personas que desaparecen durante desplazamientos interprovinciales o cantonales y luego son vinculados a investigaciones por violencia criminal. Aunque cada caso tiene circunstancias propias, todos han generado presión social sobre los tiempos de búsqueda, identificación forense y respuesta institucional.
Cifras oficiales del primer cuatrimestre
El archivo estadístico de homicidios intencionales de enero a abril de 2026 registra 2.778 muertes violentas en Ecuador. La cifra equivale a un promedio mensual de 694,5 casos y a cerca de 23 muertes violentas diarias. Aunque el total es menor al de enero-abril de 2025, cuando se reportaron 3.150 casos, el volumen mantiene el fenómeno entre los principales problemas de seguridad del país.
La reducción interanual para el periodo enero-abril es de 372 casos, es decir, 11,8 % menos frente al mismo tramo de 2025. Sin embargo, la concentración territorial sigue siendo alta. Guayas registró 1.223 muertes violentas, el 44 % del total nacional. Le siguieron El Oro, con 359 casos; Manabí, con 348; y Los Ríos, con 337.
Provincias más golpeadas de Ecuador
En conjunto, Guayas, El Oro, Manabí y Los Ríos concentraron 81,6 % de las muertes violentas del país entre enero y abril. La distribución coincide con zonas donde también se han reportado desapariciones colectivas, hallazgos de cuerpos y operaciones policiales contra estructuras delictivas.
Otros indicadores del mismo periodo muestran que 2.441 casos, equivalentes al 87,9 %, fueron cometidos con arma de fuego en Ecuador. Además, 2.531 víctimas fueron hombres, lo que representa el 91,1 % del total. La mayoría de hechos se registró en áreas urbanas, con 2.123 casos, es decir, 76,4 %.
Balance oficial y contexto
El Ministerio del Interior informó que en mayo de 2026 los homicidios intencionales bajaron 27,7 % frente a mayo de 2025, al pasar de 935 a 676 casos, según cifras preliminares. El Gobierno también reportó reducciones en siete delitos y atribuyó esos resultados a intervenciones policiales y acciones operativas ejecutadas a escala nacional.
No obstante, los hechos ocurridos entre enero y junio muestran que la reducción mensual no elimina la gravedad del escenario. Las desapariciones colectivas, los hallazgos de cuerpos y la concentración provincial de homicidios mantienen a la seguridad como una de las principales preocupaciones ciudadanas.