La situación de Delfín SC en la Liga Pro es crítica y tiene a su entrenador, Nicolás Chietino, caminando por la cuerda floja. La falta de resultados positivos y una identidad de juego poco clara han encendido las alarmas tanto en la directiva como entre la afición cetácea, que ya ha comenzado a expresar su descontento en los estadios.
En las siete fechas disputadas hasta ahora, Delfín SC apenas ha sumado seis puntos, producto de una victoria, tres empates y tres derrotas. Esta pobre cosecha lo ubica en el penúltimo lugar de la tabla de posiciones, compartiendo esa incómoda ubicación con Manta FC, Técnico Universitario y Emelec.
Todos tienen 6 puntos. Además, la producción ofensiva ha sido limitada, con tan solo cinco goles anotados, mientras que en defensa le han encajado diez tantos, lo que refleja un equipo desbalanceado y sin respuestas claras dentro del campo.
El sábado pasado, Delfín SC empató 1-1 ante Aucas en el estadio Jocay, un resultado que fue recibido con desagrado por la hinchada local. Al finalizar el compromiso, algunos aficionados increparon al entrenador y a los jugadores , exigiendo resultados y cuestionando el funcionamiento del equipo. El malestar entre los seguidores del club es evidente y va en aumento.
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Nicolás Chietino se juega su continuidad en Delfín SC
Pese al complicado panorama, Nicolás Chietino ha intentado transmitir calma. En declaraciones recientes señaló que se siente respaldado por el plantel y que están trabajando intensamente para revertir la situación. “Estoy tranquilo porque veo el compromiso de los jugadores. De esto se sale con trabajo, y eso es lo que estamos haciendo todos los días”, aseguró.
Sin embargo, la paciencia podría agotarse muy pronto. Delfín tiene un nuevo reto este miércoles 9 de abril cuando visite a Vino Tinto Ecuador en el estadio Olímpico Atahualpa, en un duelo programado para las 19h00. La dirigencia habría puesto como plazo este partido para evaluar el futuro del entrenador. De no conseguir un resultado positivo, este podría ser el último encuentro de Chietino al frente del equipo.
Con una afición impaciente, una tabla de posiciones que aprieta desde abajo y un juego que no convence, el entrenador argentino se juega algo más que tres puntos: se juega su continuidad.