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“Hoy por hoy Ecuador se ha convertido en una luz en América Latina”, afirmó este viernes en Madrid el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, Julio José Prado, quien enmarcó esa afirmación en un contexto de “apertura hacia la inversión extranjera” que el nuevo Ejecutivo ecuatoriano persigue en medio de un período de convulsión política y económica en la región.

“Queremos poner a Ecuador de nuevo en el círculo de las inversiones internacionales, de que nos salimos hace casi diez años” y aprovechar “en el corto plazo” la oportunidad que se presenta América Latina, región en la que “está habiendo un giro hacia gobiernos que no son tan favorables a la inversiones internacionales o las empresas privadas”, dijo el ministro.

Prado finaliza hoy su viaje oficial a España junto al presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, con el objetivo de alentar las inversiones en su país, y en que el jefe del Ejecutivo ecuatoriano se ha reunido con el rey de España, Felipe VI, y el presidente del Gobierno español, el socialista, Pedro Sánchez.

RELACIONES BILATERALES ECUADOR Y ESPAÑA

El país latinoamericano organiza el foro “Ecuador Open for Business” (Ecuador abierto a los negocios) los días 19 y 20 de noviembre, con el objetivo de atraer capital extranjero para financiar “proyectos estratégicos” para la economía ecuatoriana, en el que las empresas españolas competirán por alcanzar acuerdos de colaboración público-privada con el Gobierno ecuatoriano.

“Nos hemos reunido con empresas españolas de energía renovable de tamaño medio, con bancos de inversión, y compañías de infraestructura y logística para obras civiles”, explicó el ministro, que también mencionó la posibilidad de que dos grandes bancos españoles adquieran el banco público ecuatoriano Pacífico, “que está en venta”.

Como sectores prioritarios para captar financiación privada foránea, Prado destacó también la industria petrolera y la minería.

El ministro se defiende de las críticas que ha recibido su gobierno por enfocarse en actividades extractivas en plena campaña de concienciación climática, y aseguró que el Ejecutivo ecuatoriano “está altamente comprometido con la transición ecológica”, y solo desea acoger a “empresas que sean social y ambientalmente responsables”, entre las que destacó a las firmas españolas de energía renovable por su “enorme competitividad”.

Prado también se refirió a las reuniones que han mantenido con la alcaldía de la capital de España, con la que están estudiando acuerdos de “cooperación técnica para infraestructura y alcantarillado en varias ciudades (ecuatorianas)”, y asesoramiento en materia de urbes inteligentes, “en los cuales España está muy avanzado, sobre todo Madrid.”

El ministro reiteró el objetivo de que las inversiones españolas “se dupliquen” en los próximos cuatro años, y anunció que las empresas españolas de energía renovable Solar Pack y Cobra van a iniciar sus actividades próximamente en Ecuador.

En 2019 España tenía una posición inversora en Ecuador de unos 2.362 millones de dólares, en una gama de sectores que incluían los de extracción de crudo, distribución comercial, fabricación de productos minerales no metálicos, telecomunicaciones e industria de alimentación, entre otros.

Y según el Banco de Ecuador, en 2020 se mantenía como segundo inversor extranjero con 230,9 millones de dólares ese año, un 20 % del total, por detrás de Canadá.

Además, España fue el cuarto proveedor y quinto cliente del mundo de Ecuador en 2020 según el FMI.

Por otro lado, Prado alabó las relaciones económicas y diplomáticas entre ambos países, y destacó la ayuda que España prestó a Ecuador para alcanzar el acuerdo de comercio bilateral entre su país y la Unión Europea, que ha facilitado la inversión directa extranjera de empresas europeas.

REFORMA LABORAL

En cuanto a la reforma laboral que el Ejecutivo ecuatoriano pretende aprobar próximamente, y a la que se han opuesto sindicatos y otros agentes sociales en diversas protestas contra el ejecutivo de Lasso en las últimas semanas, Prado argumentó que se persigue “ganar competitividad para poder generar mayores condiciones de empleabilidad para los seis millones de ecuatorianos que no tienen empleo”.

El ministro ecuatoriano se refirió a la “alta tasa de informalidad” en la economía, que junto a los desempleados “ronda al 65 %” de la carga laboral. “Para estas personas es para quienes tenemos que hacer este cambio de modelo económico”, aclaró.

“La única manera de crear tal cantidad de empleo es a través del sector privado (…) con condiciones laborales mucho más flexibles”, explicó Prado, aunque también pasa “por crear una red de protección social a través del Gobierno”, matizó.

Para acometer estas ambiciosas medidas, el ministro agradeció el desbloqueo por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 4.500 millones anunciado en septiembre, que garantizará los depósitos bancarios de empresas y particulares, y ayudará a generar “un clima más propicio para las inversiones”.

La llegada de estos fondos puede evitar que Ecuador tenga que acudir al gobierno chino como prestamista de última instancia, que ha aumentado enormemente las inversiones en América Latina en los últimos años, y cuya financiación suele vincular a la construcción de obras con sus empresas estatales o con la venta de crudo como contrapartida.

Prado sí mencionó que las empresas del gigante asiático están invirtiendo en Ecuador, y “que cumplen con los estándares” de inclusión social y medioambientales que exige el país latinoamericano. EFE