Un Tribunal de Orellana sentenció a Frank Guido T. J., de 37 años, a 29 años de prisión por violar sistemáticamente a su sobrinadesde que ella tenía 17 años, un crimen que resultó en dos hijos y años de terror.

En un caso que ha conmocionado a la provincia deOrellana, Frank Guido T. J., de 37 años, fue condenado el 16 de mayo de 2025 a 29 años de prisión, la pena máxima agravada, por el delito de violaciónincestuosa contra su sobrina. La víctima, ahora de 23 años, sufrió abusos desde los 17 años, en un ciclo de violencia extremaque dejó como resultado dos hijos y profundas secuelas psicológicas.

El calvario de la joven comenzó en 2016, tras la muerte de su madre. Su padre la dejó a ella, entonces de 14 años, y a sus tres hermanos al cuidado de su abuela materna en Francisco deOrellana. El padre nunca regresó ni envió dinero para su manutención, dejando a los menores en una situación de vulnerabilidad. Durante los siguientes tres años, los hermanos enfrentaron violencia verbal y maltrato físico en el hogar de la abuela, por parte del hombre que guarda prisión.

Inicio de los abusos y prisión

Cuando la víctima cumplió 17 años, su tío paterno, Frank Guido T. J., conocido como “Chamán”, comenzó a agredirla sexualmente. Según el relato presentado en el juicio, el hombre que está en la prisión la amenazó con venderla para prostitución. Él alegó que las “cartas” le habían revelado que debía devolver el dinero gastado en su manutención y la de sus hermanos. Ella se negó, pero el agresor encontró otra forma de someterla.

En una ocasión, bajo el pretexto de darle un remedio para sus dolores de cabeza, la citó detrás de la casa. Allí la obligó a inhalar una colonia que la dejó inconsciente. Al despertar, Frank Guido T. J., estaba consumando la violación y la amenazó: “Cuidado con avisar a nadie, porque te mato a vos y a tus hermanos”. Este fue el inicio de un ciclo de abusos del hombre que guarda prisión que se repitió sistemáticamente durante años, marcado por la violencia y el terror.

Embarazos y continuidad de la violencia

Producto de las agresiones, la joven quedó embarazada. Tras el nacimiento de su primer hijo, el prisionero amenazó con matarlo si ella revelaba que él era el padre. Desesperada, la víctima huyó a la casa de una amiga, pero fue encontrada meses después. Su abuela la convenció de regresar, prometiendo ayuda tras admitir que sabía quién era el padre. Sin embargo, las promesas fueron falsas: Frank Guido T. J., continuó el ciclo de violencia sexual, amenazando tanto a la joven como a su bebé.

Durante un segundo embarazo, el prisionero intensificó su brutalidad. La golpeó, asfixió y violó frente a su primer hijo, dejándola inconsciente en una habitación junto al menor. Al despertar, la joven contactó a su hermano menor, quien, con la ayuda de su mejor amiga, la trasladó a una casa de acogida en 2022, donde nació su segunda hija. La directora de la casa de acogida, al conocer la historia, denunció el caso ante la Fiscalía.

El proceso judicial y la sentencia

La audiencia de juzgamiento se llevó a cabo en el Tribunal de Garantías Penales de Francisco de Orellana. Frank Guido T. J., se acogió al derecho al silencio, pero las pruebas presentadas fueron contundentes. El tribunal escuchó el testimonio anticipado de la víctima y de sus dos hermanos. También los informes de peritas en entorno social y de una psicóloga. Otros testigos también aportaron al caso, confirmando el contexto de violencia extrema.

El tribunal sentenció a Frank Guido T. J., como autor del delito de violación, imponiéndole una pena de 29 años de prisión. La máxima agravada según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), artículo 171, que sanciona este delito con penas de 19 a 22 años, agravadas hasta 29 años por factores como el parentesco y la reiteración. Además, se le ordenó pagar una reparación integral de 10.000 dólares y una multa de 600 salarios básicos unificados, equivalente a 252.000 dólares, tomando como referencia el salario básico de 420 dólares en 2025. (27)