Los cuerpos de 11 militares asesinados por Comandos de la Frontera llegaron el 10 de mayo de 2025 a Quito tras operativo contra minería ilegal en Orellana .
A las 16:00 del 10 de mayo de 2025 , un avión militar aterrizó en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre con los cuerpos de 11 soldados . Estos fueron emboscados en Alto Punino , Orellana , por Comandos de la Frontera durante un operativo contra minería ilegal . Un atacante fue abatido .
El Ejército Ecuatoriano informó que a las 17:00 se instalará una capilla ardiente en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro (ESM) . Las misas fúnebres comenzarán el 11 de mayo a las 08:00 .
Amigos y compañeros, muchos graduados de la ESM , recibieron los cuerpos. Familiares, el ministro Gian Carlo Loffredo y el alto mando llegarán más tarde.
Homenajes y respuesta oficial
Una caravana trasladará los cuerpos a la ESM tras el arribo. Daniel Noboa , presidente de Ecuador, los declaró héroes nacionales y asistirá a los funerales. Noboa regresa al país en la madrugada del 11 de mayo , según Ecuavisa .
Autoridades detallarán las acciones contra los responsables. La Fiscalía General abrió una investigación por terrorismo , con apoyo de inteligencia militar . El gobierno decretó tres días de duelo nacional .
Comandos de la Frontera , disidentes de las FARC , opera en la frontera colombo-ecuatoriana. Se dedica al narcotráfico y minería ilegal , según la Policía Nacional .
Contexto de la minería ilegal que involucra al Comando de la Frontera
La minería ilegal en Orellana y Napo genera deforestación y violencia , según el Ministerio de Ambiente . En 2024 , decomisaron 50 máquinas en la región. El operativo en Alto Punino buscaba desmantelar campamentos ilegales , reportó Primicias .
Ecuador enfrenta un conflicto armado interno desde enero de 2024 , con 47.2 homicidios por 100.000 habitantes , según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado . Los grupos armados son clasificados como terroristas .
El ataque, el más letal desde 2018 , ocurrió a 170 km de Quito . La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó preocupación por la escalada de