Un nuevo metanálisis realizado por la University Hospitals of Leicester NHS (Reino Unido) y publicado en la revista científica Gut reveló que alrededor del 10 % de la población mundial presenta síntomas adversos tras consumir alimentos con gluten o trigo, pese a no tener enfermedad celíaca ni alergia al trigo.

Los investigadores revisaron 25 estudios realizados entre 2014 y 2024, que abarcaron 49.476 participantes de 16 países, y concluyeron que la llamada sensibilidad al gluten/trigo no celíaca (NCGWS) es más común de lo que se creía, especialmente entre mujeres y personas con ansiedad, depresión o síndrome del intestino irritable.

Qué es la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca (NCGWS)

El gluten es una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno, responsable de la elasticidad del pan y otros productos horneados. Aunque para la mayoría de las personas no supone un problema, en algunos casos puede provocar malestares digestivos, fatiga, dolores de cabeza o articulares.

A diferencia de la enfermedad celíaca, que es un trastorno autoinmune, o de la alergia al trigo, que genera una reacción inmediata del sistema inmunitario, la NCGWS no presenta marcadores biológicos específicos, lo que dificulta su diagnóstico. En candidatos a celíaco, el diagnóstico se realiza actualmente por exclusión. Actualmente, se diagnostica por exclusión, descartando primero otras patologías asociadas al gluten o al trigo.

Síntomas más comunes y hábitos de quienes la padecen

El análisis muestra que los síntomas más frecuentes entre quienes reportaron sensibilidad al gluten son:

  • Hinchazón abdominal: 71 %

  • Molestias digestivas: 46 %

  • Dolor abdominal: 36 %

  • Fatiga: 32 %

  • Otros síntomas: diarrea, estreñimiento, dolor de cabeza y dolor articular.

Asimismo, cuatro de cada diez personas con síntomas relacionados han optado por seguir una dieta sin gluten por cuenta propia, sin orientación médica, lo que puede llevar a restricciones innecesarias y carencias nutricionales comunes en personas celíacas.

Una conexión entre intestino y cerebro

El estudio destaca que la sensibilidad al gluten/trigo no celíaca debería considerarse dentro del grupo de los trastornos de interacción intestino-cerebro, un campo de la neurogastroenterología que analiza cómo el sistema nervioso y el digestivo se influyen mutuamente. Los investigadores sugieren que muchos síntomas podrían estar vinculados no solo al gluten, sino a otros componentes del trigo y factores psicológicos.

“La sensibilidad al gluten/trigo no celíaca autoinformada afecta aproximadamente a una de cada diez personas en todo el mundo”, concluyen los autores. “Debe reconocerse como un trastorno frecuente que requiere criterios diagnósticos más precisos para orientar tratamientos personalizados y reducir restricciones dietéticas innecesarias”.

Implicaciones para la salud pública

Aunque los resultados muestran una amplia variación geográfica en la prevalencia de la NCGWS, los autores coinciden en que se trata de un problema de salud emergente que demanda más investigación y un enfoque médico más claro. El objetivo, señalan, debe ser distinguir los verdaderos casos clínicos de la simple sensibilidad percibida, para evitar tanto el sobrediagnóstico como la automedicación alimentaria.

En un contexto donde la dieta sin gluten se ha popularizado globalmente, el estudio invita a repensar el fenómeno desde la ciencia y no desde las tendencias.