El uso de uñas largas en mujeres , ya sean naturales o acrílicas, puede representar un riesgo para la salud si no se realiza una limpieza diaria adecuada . Así lo advierten dermatólogos e infectólogos . La acumulación de bacterias, hongos y residuos debajo de las uñas representa una fuente potencial de infecciones. Afecta tanto a quien las porta como a terceros.

Uñas largas: una tendencia que requiere cuidados especiales

Las uñas largas, ya sea por estética o moda, requieren protocolos estrictos de higiene personal . Especialistas del área dermatológica indican que, debido a su forma y longitud, las uñas pueden almacenar restos de alimentos, suciedad y microorganismos patógenos . Sin embargo, no siempre son eliminados con el lavado de manos convencional.

Una investigación publicada por el Journal of Clinical Microbiology demostró algo relevante. Las personas con uñas que exceden los 2 milímetros de longitud presentan una mayor concentración de bacterias . Incluyen Staphylococcus aureus , E. coli y Candida albicans . Esto es en comparación con quienes mantienen uñas cortas.

El riesgo se incrementa en quienes utilizan uñas postizas , como las de gel, acrílicas o con extensiones. Los espacios entre el material y la uña natural pueden actuar como reservorios de microorganismos. Esto es especialmente cierto si no se sellan correctamente o si se dañan con el uso.

Riesgos para la salud asociados a la mala higiene

La acumulación de bacterias debajo de las uñas puede provocar infecciones cutáneas locales . Por ejemplo, paroniquia (infección en el pliegue de la uña), así como infecciones gastrointestinales . Esto sucede si se manipulan alimentos sin una higiene adecuada.

“Las uñas largas pueden convertirse en vectores de contagio, especialmente en contextos sanitarios o de manipulación de alimentos”, afirma la doctora Laura Estévez , dermatóloga del Hospital Universitario San Carlos, en Madrid. Ella agrega que una higiene deficiente puede derivar en transmisión de enfermedades . Esto afecta no solo a la persona que las lleva, sino también a su entorno.

Además, las uñas artificiales mal adheridas o mal desinfectadas pueden provocar dermatitis alérgica . También pueden causar hongos ungueales y desprendimiento de la uña natural . Esto requiere tratamiento médico prolongado.

Recomendaciones para una limpieza efectiva

Los profesionales de la salud recomiendan lavarse las manos con especial atención al área debajo de las uñas . Se debe utilizar un cepillo de cerdas suaves , jabón neutro y agua tibia, al menos dos veces al día. Este procedimiento debe reforzarse después de manipular alimentos, tocar animales, usar transporte público o acudir al baño.

Para quienes utilizan uñas postizas , se aconseja desinfectarlas diariamente con alcohol isopropílico . También se debe evitar el uso de productos que generen acumulación de residuos, como cremas densas o pegamentos no certificados. Es fundamental acudir a centros estéticos certificados para su colocación, mantenimiento y remoción.

También se recomienda hacer revisiones periódicas con dermatólogos o podólogos. Esto es especialmente importante si se presentan signos de enrojecimiento, dolor, mal olor o cambios de color en las uñas.

Contexto y tendencias actuales

En los últimos años, el uso de uñas largas ha crecido como una expresión de identidad y estilo en diferentes culturas. Plataformas como Instagram y TikTok han impulsado su popularidad, especialmente entre mujeres jóvenes. Sin embargo, este auge ha llevado a un aumento en los casos clínicos relacionados con infecciones de origen ungueal . Esto es según datos de la Asociación Internacional de Dermatología Clínica .

La misma entidad alerta sobre la falta de conocimiento general. Es necesario saber las medidas de higiene necesarias para mantener este tipo de uñas sin comprometer la salud. Por esta razón, se están promoviendo campañas educativas dirigidas a salones de belleza, centros de estética y usuarias frecuentes.