La mayoría de los hogares usan varios desinfectantes y aromatizantes sin pensar demasiado en lo que contienen. Sin embargo, estudios en Estados Unidos y Europamuestran que muchos productos de limpieza liberan compuestos orgánicos volátiles, sustancias que se evaporan fácilmente y permanecen en el aire interior durante horas.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha señalado que los niveles de varioscompuestos orgánicos pueden ser de dos a cinco veces más altos dentro de las viviendas que en el exterior. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la contaminación del aire en espacios interiores, producida por distintas fuentes, se asocia a millones de muertes prematuras cada año por enfermedades respiratoriasy cardiovasculares.
Aunque gran parte de este problema se relaciona con el tipo de combustible usado para cocinar, losquímicos de limpiezase suman a la carga total de contaminantes que respira la familia. En hogares con poca ventilación, este efecto se intensifica.
Varios estudios relacionan el uso frecuente de limpiadores con problemas respiratorios. Investigaciones en adultos y trabajadores de limpieza han encontradomás síntomas de asma y tosen quienes usan desinfectantes y aerosoles con regularidad.
En niños, una cohorte canadiense observó que la exposición a numerososproductos de limpieza en los primeros meses de vida se vincula con un mayor riesgo de sibilancias y diagnóstico de asma más adelante.
Pasos sencillos para usar menos químicos en casa
El primer paso para reducir químicos no es comprar otro producto, sino cambiar la forma de limpiar. La evidencia muestra que un detergente suave, agua y paños de microfibra son suficientes para muchas superficies en condiciones normales, sin necesidad de desinfectantes fuertes todos los días. Reservar los productos más agresivos para momentos puntuales, como una enfermedad contagiosa o baños muy sucios, disminuye de forma importante la exposición.
Ventilar bien la casa durante y después de la limpieza es una medida de bajo costo con gran impacto.Abrir ventanas en lados opuestos crea corriente de aire que ayuda a eliminar compuestos volátiles acumulados. Organismos como la OMS subrayan que mejorar la ventilación es una de las formas más eficaces de reducir la contaminación del aireinterior y sus riesgos para la salud.
Otra estrategia consiste en reducir la cantidad de productos distintos. Usar un limpiador multiuso, un jabón para platos y un detergente para ropa suele ser suficiente para la mayoría de tareas domésticas. Cada envase adicional implica ingredientes extra y, en muchos casos,fragancias añadidas que también emiten sustancias al aire. Estudios sobre productos de consumo han demostrado que las fragancias pueden contribuir de forma importante a las emisiones de compuestos orgánicos volátiles.
Alternativas caseras: cuándo sí y cuándo no
Algunas soluciones caseras, como el vinagre blanco diluido o el bicarbonato de sodio, pueden servir para limpiar grasa ligera, manchas en la cocina o el baño y olores en textiles. Estos ingredientes comunes no generan compuestos volátiles peligrososen condiciones normales de uso y pueden sustituir, en parte, a limpiadores comerciales perfumados. Sin embargo, no son desinfectantes potentes y no deben usarse como única medida frente a virus o bacterias en situaciones de riesgo.
Es importante recordar que losproductos caseros también tienen límites de seguridad. Nunca se debe mezclar lejía con vinagre, ni con amoniaco, ni con limpiadores que contengan ácidos, porque se pueden generar gases tóxicos. Organismos de salud pública insisten en seguir siempre las indicaciones de las etiquetasy evitar combinaciones improvisadas.
Para quienes tienen niños pequeños, personas con asma o mascotas, lasrecomendaciones son aún más estrictas. Estudios europeos recientes indican que el uso habitual de desinfectantes en spray se asocia con más episodios de sibilancias en la infancia. En estos hogares conviene priorizar formatos líquidos aplicados con paño, limitar los aerosoles perfumadosy no limpiar cuando los niños están en la misma habitación.
Cómo elegir mejor los productos y proteger a la familia durante la limpieza
Además de usar menos productos, se puede elegir mejor. En la Unión Europea existenetiquetas ambientales oficiales, como la Ecoetiqueta Europea, que fijan criterios sobre toxicidad acuática, biodegradabilidad y dosis recomendada de detergentes y limpiadores. Estas certificaciones no eliminan el riesgo por completo, pero ayudan a identificar opciones con menor impacto para la saludy el ambiente frente a alternativas convencionales.
Leer las etiquetas también es clave. Los pictogramas de peligro, obligatorios en muchos países, alertan sobre productos irritantes, corrosivos o peligrosos para el medio ambiente. Elegirversiones sin fragancia o con fragancia reducida puede disminuir la exposición a alérgenos y compuestos volátiles. Guardar los productos fuera del alcance de los niños y en sus envases originales reduce el riesgo de intoxicacionesaccidentales.
Finalmente, una buena noticia: limpiar conmenos químicos no significa una casa sucia. La evidencia científica y las guías de salud pública apuntan a que la higiene cotidiana se basa sobre todo en agua, jabón, enjuague y ventilación adecuada, y que la desinfección intensiva solo se requiere en situaciones específicas. Adoptar estos hábitos puede mejorar la calidad del aire interior, proteger a los miembros más vulnerables del hogar y, al mismo tiempo, reducir gastos y residuos.