Cuando el pegamento entra en contacto con los ojos, ya sea en el hogar, la escuela o el trabajo, especialistas recomiendan actuar de inmediato, evitar maniobras riesgosas y buscar atención médica para prevenir lesiones oculares.
Los accidentes con pegamento, especialmente adhesivos instantáneos o de uso industrial, pueden ocurrir durante tareas domésticas, manualidades o reparaciones. El contacto con los ojos puede provocar ardor, irritación, lagrimeo intenso y dificultad para abrir los párpados, síntomas que requieren una respuesta rápida y adecuada.
Especialistas en salud visual advierten que no se debe frotar el ojo ni intentar despegar los párpados por la fuerza. Estas acciones pueden dañar la córnea y agravar la lesión. Tampoco se recomienda el uso de solventes, alcohol, acetona u otros productos químicos, ya que pueden causar quemaduras químicas.
La primera medida ante este tipo de accidente es lavar el ojo con abundante agua limpia o suero fisiológico. El enjuague debe realizarse de forma continua durante al menos 10 a 15 minutos, manteniendo el ojo abierto si es posible, para ayudar a diluir y arrastrar el adhesivo.
Qué hacer y qué evitar
Durante el lavado, se recomienda inclinar la cabeza hacia el lado del ojo afectado para evitar que el pegamento se desplace al otro ojo. Si la persona usa lentes de contacto, estos deben retirarse solo si no están adheridos al ojo.
En ningún caso se debe forzar la apertura de los párpados si están pegados, ni utilizar objetos punzantes para retirar el adhesivo. Estas prácticas pueden generar lesiones graves y aumentar el riesgo de infección.
Tras el lavado inicial, es fundamental acudir a un centro médico o consultar a un oftalmólogo, incluso si el dolor disminuye. El especialista evaluará el estado del ojo y determinará si es necesario un tratamiento adicional.
Riesgos y atención médica
El pegamento puede adherirse a las pestañas, los párpados o la superficie del ojo. En casos leves, el profesional de la salud puede indicar tratamientos lubricantes o esperar a que el adhesivo se desprenda de forma natural. En situaciones más complejas, podría requerirse una intervención especializada.
Los expertos señalan que la atención temprana reduce significativamente el riesgo de secuelas, como infecciones o lesiones en la córnea. Por ello, no se debe subestimar el incidente ni postergar la consulta médica.
La prevención es clave: se recomienda leer las instrucciones del producto, usar protección ocular cuando se trabaja con adhesivos y mantener estos productos fuera del alcance de niños.