Los perros pueden incorporar algunas frutas y verduras a su alimentación como complemento nutricional, siempre que se elijan correctamente y se preparen de forma adecuada.

Veterinarios especializados advierten qué vegetales son seguros, cuáles pueden resultar tóxicos, cuándo es recomendable ofrecerlos y por qué deben formar parte de una dieta controlada, especialmente en el marco de planes como la dieta B.A.R.F., basada en alimentos naturales.

Los especialistas en nutrición animal coinciden en que los perros no son carnívoros estrictos. Desde el ámbito veterinario se los define como "carnívoros facultativos", lo que significa que, además de proteínas animales, pueden aprovechar ciertos nutrientes de origen vegetal. Sin embargo, no todas las plantas son aptas para su consumo y algunas pueden representar un riesgo para la salud.

 Perros y vegetales: qué dice la nutrición veterinaria

"Los perros no tienen la obligación de consumir frutas o verduras, pero pueden ser una buena opción", según especialistas. 

A diferencia de los gatos, los perros metabolizan mejor los hidratos de carbono y pueden beneficiarse de vitaminas, minerales y micronutrientes presentes en estos alimentos.

Entre las verduras que pueden consumir los perros sanos se encuentran el zapallo, zapallito, zucchini o calabacín, zanahoria, repollo, repollito de Bruselas, papa, batata, acelga y espinaca.

No obstante, si el animal presenta alguna patología, es necesario consultar previamente con un veterinario especializado en nutrición.

Importancia de la preparación y la consulta profesional

Barattero remarcó que las verduras deben ofrecerse siempre bien cocidas. "Los perros no están adaptados para digerir las verduras crudas", señaló.

En animales sanos, estas opciones pueden incorporarse de manera ocasional, mientras que en casos específicos —como sobrepeso o alteraciones en el pH urinario— se recomiendan algunos vegetales y se restringen otros, según cada cuadro clínico.

La consulta profesional resulta clave para definir una dieta natural y equilibrada. La especialista, que integra la comisión directiva de la Asociación Argentina de Nutrición Veterinaria, subrayó que las recomendaciones deben adaptarse a las necesidades individuales de cada perro.

Frutas permitidas y cuidados a tener en cuenta

En cuanto a las frutas, los perros pueden consumirlas siempre que estén maduras, peladas y sin semillas, ya que estas contienen sustancias potencialmente tóxicas. Entre las frutas avaladas se encuentran la manzana roja, pera, durazno, arándanos —utilizados en algunos casos de infecciones urinarias—, melón, mango, banana y sandía, a la que se le debe retirar la cáscara y las semillas.

"Algunas personas le dan la cáscara de las frutas como si el perro fuera un basurero. Sin embargo, no es saludable", advierten. Si bien algunas frutas pueden consumirse con cáscara, aclararon que "bajo ninguna circunstancia es saludable darle solamente las cáscaras". La información verificada refuerza la importancia de una alimentación responsable y supervisada.