En la era digital , nuestra información personal se ha convertido en uno de los activos más valiosos. Desde correos electrónicos y contraseñas hasta datos bancarios y médicos, protegerlos no es solo recomendable, sino un derecho respaldado por la ley en Ecuador. Conocer cómo funciona la normativa y cómo aplicarla puede prevenir fraudes, estafas y pérdidas económicas.
Qué dice la ley sobre la protección de datos
La Ley Orgánica de Protección de Datos Personales establece que las empresas y organizaciones deben garantizar la confidencialidad y seguridad de los datos de sus usuarios. Esto incluye no vender información sin autorización, aplicar medidas técnicas para evitar filtraciones y notificar cualquier incidente que afecte la privacidad de las personas.
Los ciudadanos pueden exigir que sus datos sean corregidos, actualizados o eliminados si se usan de manera indebida. Además, la ley permite sancionar a quienes vulneren estos derechos, con multas que pueden superar los USD 5.000 y, en casos graves, acciones legales civiles y penales.
Riesgos comunes y ejemplos prácticos
El robo de identidad y fraude digital son riesgos frecuentes cuando se comparten datos sensibles en redes públicas, correos no seguros o plataformas desconocidas. Por ejemplo, un correo que solicita información bancaria puede parecer legítimo, pero ser un intento de estafa.
Medidas preventivas incluyen:
Guardar contraseñas seguras.
Activar la verificación en dos pasos.
Revisar periódicamente las cuentas bancarias y de servicios.
Protección de datos extendida para todos
El derecho a la privacidad no solo aplica a consumidores, sino también a empleados, estudiantes y pacientes. Instituciones educativas y de salud deben proteger información académica y médica. Los individuos pueden exigir la eliminación de datos que ya no sean necesarios o que se compartan sin autorización.
Recomendaciones prácticas
Lee las políticas de privacidad antes de registrarte en cualquier plataforma.
No compartas datos sensibles en chats o redes sociales.
Guarda evidencia de cualquier abuso y denúncialo ante la Superintendencia de Compañías o la Fiscalía.
Cambia regularmente tus contraseñas y activa la autenticación de dos factores.
La protección de tus datos es responsabilidad tuya y de quienes manejan tu información. Infórmate, aplica medidas de seguridad y exige que se respeten tus derechos. Una acción preventiva hoy puede evitar pérdidas importantes mañana.