Las pestañas no solo cumplen un rol estético; también protegen los ojos del polvo y las partículas del ambiente. Sin embargo, el uso constante de máscaras, rizadores y desmaquillantes con alcohol puede debilitarlas , haciendo que se quiebren o caigan con facilidad. Mantenerlas sanas requiere atención, pero el resultado -una mirada más abierta y natural- vale el esfuerzo.

Hábitos para nutrir tus pestañas

El primer paso para cuidar las pestañas es mantener una limpieza delicada . Dormir con maquillaje es uno de los errores más comunes: el rímel endurecido puede fracturar los pelitos o provocar irritación ocular. Usa un desmaquillante bifásico o aceite micelar , empapa un algodón y presiona suavemente sobre el párpado durante unos segundos antes de deslizarlo. Así, el producto se disuelve sin necesidad de frotar.

Otro hábito esencial es nutrir las pestañas cada noche. Aceites naturales como el de ricino, almendras o coco son aliados poderosos, ya que contienen ácidos grasos y vitamina E, que fortalecen la fibra y estimulan el crecimiento. Basta con aplicar una pequeña cantidad con un hisopo o cepillo limpio desde la raíz hasta las puntas antes de dormir. En pocas semanas se nota la diferencia.

También es importante darles descanso . No es necesario usar máscara todos los días; dejar que las pestañas “respiren” permite que se mantengan flexibles y fuertes. Si usas rizador, asegúrate de hacerlo antes de aplicar el rímel, nunca después, para evitar quiebres. Y si optas por extensiones o lifting , procura espaciar los procedimientos para no sobrecargar el folículo.

Las pestañas tienen un tiempo de vida útil

El crecimiento de las pestañas es cíclico -al igual que el del cabello-, y cada una tiene una vida útil de entre 4 y 8 semanas. Por eso, aunque algunas se caigan, es normal: el objetivo es mantener el ciclo saludable para que se renueven fuertes. Una buena alimentación también influye. Incluir alimentos ricos en biotina, zinc y proteínas , como huevos, nueces y pescado, favorece su crecimiento natural desde el interior.

Cuidar tus pestañas no es solo un gesto de belleza, sino una forma de proteger tus ojos y mantener una mirada expresiva sin artificios. Con constancia y productos adecuados, puedes lograr unas pestañas naturalmente largas, densas y llenas de vida.