El consumo de ciertos alimentos constituye un riesgo significativ o de infecciones bacterianas y parasitarias, lo que puede desencadenar complicaciones graves durante el embarazo. Estas pueden ser hasta abortos espontáneos o partos prematuros. Las mujeres embarazadas son una población de riesgo primario, ya que su sistema inmunitario está atenuado y la placenta puede transmitir patógenos al feto. Los alimentos que se mencionan a continuación deben evitarse durante los nueve meses de gestación, ya que el riesgo es especialmente alto en el primer y tercer trimestre.

El peligro de la Listeria durante el embarazo

El principal motivo para restringir ciertos alimentos durante el embarazo es el riesgo de contraer enfermedades de transmisió n alimentaria. Entre ellas está la Listeriosis, causada por la bacteria Listeria monocytogenes y que es una de las más peligrosas. Esta infección, aunque rara en la población general, puede atravesar la placenta y provocar abortos espontáneos, muerte fetal o infecciones graves en el recién nacido. Por ello, se recomienda evitar estrictamente:

  • Pescado y marisco crudo o poco cocinado, incluidos el sushi y las ostras.
  • Embutidos y carnes curadas no cocidas, como el jamón serrano, salami o patés refrigerados.
  • Lácteos no pasteurizados o de leche cruda, incluyendo quesos blandos como el Feta, Brie, Camembert, y quesos azules, a menos que se confirme su elaboración con leche pasteurizada.

Además, los brotes de alfalfa o rábanos crudos deben excluirse de la dieta, pues el proceso de germinación los hace susceptibles a la contaminación bacteriana, incluida la Listeria y Salmonella.

Toxoplasmosis y otras amenazas

Otro riesgo significativo es la Toxoplasmosis, causada por el parásito Toxoplasma gondii. La infección durante la gestación puede ser asintomática para la madre, pero altamente peligrosa para el feto, causando daños cerebrales, oculares o incluso el aborto. Para prevenirla, es fundamental asegurar que toda la carne y aves de corral se cocinen completamente hasta alcanzar una temperatura interna segura y que las verduras y frutas se laven minuciosamente. Los expertos en seguridad alimentaria insisten en que alcanzar los 70°C en el centro de los alimentos es la clave para neutralizar la mayoría de los patógenos de riesgo.

Otros riesgos alimenticios durante el embarazo

Más allá de los patógenos, existen otras sustancias y alimentos cuyo consumo debe ser moderado o eliminado. El consumo de cafeína en exceso (más de 200 mg al día) se ha asociado en algunos estudios con un mayor riesgo de aborto. De igual manera, ciertos pescados deben evitarse por su alto contenido en mercurio, un neurotóxico que puede afectar el desarrollo cerebral del feto; esta lista incluye el pez espada, el tiburón, la caballa gigante y el blanquillo. La ingesta de alcohol está totalmente prohibida durante el embarazo debido a su potencial teratogénico, lo que significa que puede causar defectos congénitos graves. Finalmente, aunque no es un alimento, la ingesta de infusiones de hierbas sin supervisión médica debe evitarse, pues algunas tienen propiedades uterotónicas que podrían inducir contracciones y, potencialmente, un desenlace adverso. Entre estas se puede mencionar a la ruda, canela, ginseng, hierbaluisa y más.