El incremento de casos de infecciones respiratorias ha provocado que especialistas en salud oral adviertan sobre la necesidad de fortalecer rutinas de higiene complementarias a las medidas preventivas clásicas. Entre ellas, la directora médica de Dentaid, Gabriela Bacchini , destacó el papel de los enjuagues bucales en la reducción del riesgo de transmisión de virus respiratorios, respaldado por evidencia científica reciente.

Bacchini señaló que distintas investigaciones apuntan a que estos productos pueden reforzar la seguridad tanto de los pacientes como de los profesionales sanitarios, especialmente en entornos clínicos donde existe exposición a aerosoles. La experta insistió en que “la evidencia científica demuestra que los enjuagues bucales pueden ser una herramienta eficaz para proteger tanto a los pacientes como a los profesionales durante los tratamientos”, subrayando la importancia de medidas adicionales en un contexto de elevada circulación viral.

Parte de las conclusiones se basa en un estudio publicado en 'Plos One' , en el que se examinaron los efectos de compuestos como el CPC (cloruro de cetilpiridinio) y la CHX (clorhexidina) sobre la infectividad de virus respiratorios. La investigación mostró que ambos agentes reducen significativamente la capacidad infectiva del virus de la gripe (Influenza A) y del virus respiratorio sincitial (VRS) en ensayos in vitro, con disminuciones que alcanzaron hasta el 99,99% , dependiendo de la concentración empleada.

Resultados de estudios recientes sobre actividad virucida

Otros trabajos científicos han señalado que el CPC es capaz de desagregar partículas similares al SARS-CoV-2 , reduciendo así su capacidad de infectar células humanas en condiciones de laboratorio. Estas conclusiones coinciden con investigaciones difundidas en revistas como 'Viruses' y 'Journal of Dental Research' , que refuerzan el potencial virucida de este compuesto frente a virus con envoltura, como el herpes simple , y su utilidad en protocolos preprocedimentales para disminuir la carga viral en la cavidad oral de pacientes con COVID-19 .

Los estudios disponibles destacan que los enjuagues bucales no sustituyen a las medidas preventivas tradicionales, pero pueden servir como un refuerzo complementario especialmente útil en entornos de alta exposición, como clínicas odontológicas o espacios cerrados donde el riesgo de aerosolización es elevado.

Además, la evidencia revisada indica que la eficacia de estos productos depende de factores como la fórmula empleada, el tiempo de contacto y la concentración del compuesto activo. Los investigadores subrayan que los resultados observados se obtuvieron en condiciones controladas, por lo que su impacto real debe considerarse dentro de un enfoque integral de prevención.

La cavidad oral como punto clave de transmisión

Los expertos coinciden en que la boca constituye una de las principales puertas de entrada para virus respiratorios. La cavidad oral puede albergar partículas virales que se replican localmente y terminan incorporándose a los aerosoles generados al hablar, toser o incluso respirar. Por ello, la reducción de la carga viral en esta zona podría contribuir a minimizar el riesgo de transmisión, especialmente en períodos de elevada incidencia de gripe, VRS u otros virus respiratorios.

Según señaló Bacchini, incorporar enjuagues bucales en la rutina diaria puede reforzar la protección individual, siempre dentro del marco de las recomendaciones sanitarias vigentes. La experta recordó que estrategias como el uso de mascarilla , la ventilación adecuada de espacios interiores y la vacunación continúan siendo pilares fundamentales para reducir la propagación de infecciones respiratorias.

Recomendaciones y medidas complementarias

La OMS y diversos organismos de salud insisten en la importancia de combinar acciones preventivas. En este contexto, los enjuagues bucales se posicionan como un complemento adicional que, según la evidencia disponible, puede disminuir la presencia de virus en la cavidad oral.

Los especialistas recomiendan consultar a profesionales de la salud para seleccionar el producto adecuado y mantener una correcta técnica de uso. Además, subrayan que el incremento de infecciones respiratorias refuerza la necesidad de adoptar hábitos que ayuden a limitar la transmisión, tanto en entornos familiares como en espacios compartidos.

En un escenario de alta circulación viral, las medidas de higiene bucal se integran así dentro de un conjunto más amplio de estrategias preventivas orientadas a mejorar la protección de la población y reducir la presión sobre los servicios sanitarios.