Los ciberdelincuentes están utilizando inteligencia artificial (IA) para mejorar la efectividad de sus estafas y aumentar su alcance global. Según el informe “El estado de las estafas 2025” de la Alianza Global contra las Estafas, presentado en octubre de 2025, el 57 % de los adultos sufrió algún tipo de engaño el año pasado, y el 23 % reportó pérdidas económicas, consolidando a las estafas digitales como una amenaza global en expansión.
La IA, una nueva aliada para el fraude digital
El uso de inteligencia artificial ha cambiado la forma en que operan los grupos dedicados al fraude. Los sistemas automatizados permiten crear mensajes más convincentes, adaptar contenidos a distintos idiomas y públicos, e incluso simular identidades con gran realismo.
De acuerdo con las advertencias de expertos en seguridad informática , la IA posibilita generar textos, voces o imágenes falsas que dificultan distinguir entre contenido real y fraudulento. Esto ha derivado en el aumento de campañas de suplantación de identidad, extorsiones digitales y ofertas de empleo falsas, difundidas a través de correos electrónicos o redes sociales.
Un informe reciente de una gran empresa tecnológica detalla que los estafadores ahora aplican algoritmos para personalizar mensajes y seleccionar víctimas potenciales según sus búsquedas o actividad en línea, incrementando así la tasa de éxito de los ataques.
Principales modalidades de estafa detectadas con IA
Entre las tendencias más preocupantes se encuentran los esquemas de extorsión con reseñas negativas , que se aprovechan del temor de los negocios a perder reputación. Los delincuentes amenazan con publicar comentarios falsos a menos que reciban un pago para detener la difusión de esas valoraciones perjudiciales.
Las estafas de empleo en línea también se han intensificado. Los estafadores se hacen pasar por plataformas laborales o instituciones oficiales y ofrecen puestos inexistentes. A través de estos engaños, solicitan pagos por adelantado o recopilan datos personales y financieros mediante formularios falsos. En algunos casos, los enlaces incluidos en los correos fraudulentos distribuyen programas maliciosos (malware), como troyanos bancarios que permiten el acceso remoto a los dispositivos.
Otro tipo de fraude utiliza la popularidad de los servicios de inteligencia artificial generativa , ofreciendo supuestos accesos “gratuitos” o “exclusivos” a herramientas inexistentes. Estas campañas instalan extensiones de navegador maliciosas , sustraen credenciales de usuario o suscriben a las víctimas a servicios con tarifas excesivas.
Nuevos engaños: falsas VPN y recuperación de fondos
Los servicios de red privada virtual (VPN) también se han convertido en un señuelo frecuente. Bajo la promesa de ofrecer seguridad y anonimato , los ciberdelincuentes difunden aplicaciones que contienen programas maliciosos diseñados para robar información sensible , controlar dispositivos o extraer datos personales, como el historial de navegación o las cuentas bancarias.
Otra modalidad emergente son las estafas de recuperación de fondos , dirigidas a personas que ya fueron víctimas de otros fraudes. Los delincuentes contactan a través de anuncios o listas de afectados, haciéndose pasar por investigadores de blockchain, bufetes de abogados o agencias gubernamentales falsas . Prometen recuperar el dinero perdido a cambio de un pago anticipado, lo que duplica el perjuicio económico para las víctimas.
Durante los periodos de compras masivas , como el Viernes Negro o la temporada navideña , las campañas fraudulentas aumentan considerablemente. Los ciberdelincuentes crean ofertas falsas y sitios web clonados que imitan a marcas reconocidas para obtener pagos o datos de tarjetas de crédito.
Una amenaza en crecimiento global
Según los especialistas, la combinación de tecnología avanzada y métodos psicológicos de manipulación ha vuelto más difícil identificar las estafas digitales. El uso masivo de inteligencia artificial permite automatizar miles de intentos en cuestión de segundos, generando mensajes personalizados que refuerzan la confianza de las víctimas.
Las autoridades y organizaciones de seguridad recomiendan verificar la autenticidad de correos, anuncios y plataformas antes de realizar cualquier transacción o compartir información personal. También insisten en mantener actualizados los sistemas de protección digital, como antivirus y filtros antiphishing, y en desconfiar de mensajes que soliciten pagos por adelantado o credenciales confidenciales .
El desafío de combatir estas prácticas radica en equilibrar el uso legítimo de la inteligencia artificial con la prevención de su explotación por parte de los ciberdelincuentes. Mientras tanto, la educación digital y la vigilancia activa siguen siendo las principales herramientas para reducir el impacto de las estafas en línea impulsadas por IA .