100 gigabits por segundo (Gbps) fue la velocidad alcanzada por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) utilizando un chip de 6G , aproximadamente 10 veces más rápido que el límite teórico de 5G y unas 500 veces superior a la velocidad promedio de esta tecnología. Este avance demuestra el potencial del 6G para transformar la forma en que nos conectamos, comunicamos y trabajamos.
El 6G promete no solo velocidad, sino también latencia ultra baja, conexiones más estables y la posibilidad de integrar millones de dispositivos simultáneamente. Esto tendrá un impacto directo en sectores como la medicina, la industria, la educación y el entretenimiento digital.
Aplicaciones futuras del 6G
Con estas velocidades, será posible:
Realizar cirugías remotas en tiempo real sin riesgo por retrasos en la transmisión de datos.
Mejorar la realidad mixta y aumentada, con experiencias más inmersivas en educación, turismo y entretenimiento.
Optimizar la industria y logística, gracias a sensores y robots conectados que responden instantáneamente a órdenes.
Ampliar el internet de las cosas (IoT) a millones de dispositivos interconectados sin pérdida de rendimiento.
Desafíos y preparación para su implementación
Aunque el 6G suena prometedor, su adopción enfrenta varios retos:
Infraestructura: se necesitarán nuevas antenas, satélites y centros de datos capaces de manejar velocidades y densidades mucho mayores.
Costo: la inversión inicial será alta y requerirá colaboración entre gobiernos y empresas privadas.
Seguridad y privacidad: con más dispositivos conectados y datos en tiempo real, los riesgos de ciberataques aumentan.
Acceso global: mientras que Asia y Europa lideran las pruebas, América Latina tendrá que invertir significativamente para no quedarse atrás.
El impacto DEL 6G en la vida cotidiana
Se espera que el 6G transforme la manera en que interactuamos con la tecnología: aplicaciones inteligentes en el hogar, autos autónomos más seguros, experiencias de realidad mixta en tiempo real y sistemas educativos completamente inmersivos. Esta nueva generación conectará el mundo físico y digital de manera más fluida que nunca.
Según un informe de Ericsson (2025), los primeros despliegues de 6G se prevén para 2030, con velocidades de hasta 1 terabit por segundo, abriendo la puerta a nuevas industrias y modelos de negocio basados en conectividad ultrarrápida.