La implantología dental dejó de ser una alternativa exclusiva para convertirse en un servicio accesible, técnicamente avanzado y respaldado por la academia. El odontólogo argentino Fortunato Salomón , presidente de la Fundación Médico Implantológica Argentina , explica cómo Ecuador -y especialmente Manabí - se integra a la vanguardia mundial gracias a nuevas tecnologías, cooperación académica y la implementación de programas sociales que permiten que más pacientes accedan a una rehabilitación oral segura, biocompatible y duradera.

-¿Cómo ha evolucionado la industria de los implantes dentales en los últimos años y cuál es la realidad en Ecuador?

La implantología oral tuvo un desarrollo muy fuerte en los últimos 40 años. Hoy hablamos de un 97% a 98% de predictibilidad , lo que garantiza resultados óptimos. En Ecuador ya se trabaja con ese mismo margen de seguridad. Los profesionales están actualizándose constantemente y, de hecho, me encuentro en Portoviejo dictando la especialidad a 20 colegas que están por recibirse en implantología oral y cirugía oral de una universidad privada.

-¿Cómo se está preparando la academia en la región para sostener estos avances?

Nuestra institución, la Fundación Médico Implantológica Argentina , capacita a profesionales desde 1997. Hemos tenido colegas ecuatorianos estudiando casi dos años con nosotros, y hoy trabajan con la misma calidad que en Buenos Aires y el resto del mundo. Ecuador ya dispone de tecnología, protocolos y profesionales calibrados internacionalmente. Nuestro lema es compartir conocimiento y generar alianzas estratégicas .

-Para que la población entienda mejor: ¿qué diferencia a un implante de un puente o una dentadura postiza?

Un implante dental reemplaza realmente al órgano perdido . Antes usábamos puentes tallando o desgastando dientes sanos. Hoy reemplazamos la raíz dentaria sin tocar piezas vecinas. Para la OMS, un diente es un órgano como el corazón o el hígado; su ausencia afecta todo el sistema estomatognático , la masticación, la digestión y la salud general.

-Si un paciente desea un implante ¿cuál es el proceso y cuánto tiempo toma?

Lo primero es saber que sí hay solución . En Ecuador -incluyendo Portoviejo- se puede atender baja, media y alta complejidad. Los tiempos dependen de cada caso. En implantes normales, el paciente puede recuperar su diente de inmediato o en tres meses . A veces entra sin pieza y sale del consultorio con su nuevo diente colocado . El odontólogo debe realizar análisis clínicos y verificar que el paciente esté en condiciones sistémicas adecuadas para el procedimiento.

-¿Argentina y Ecuador están al mismo nivel en implantología?

Sí. Hoy por ejemplo, en Portoviejo se trabaja exactamente igual que en Buenos Aires. Ex residentes formados en Argentina ya aplican técnicas internacionales. Esto es parte de un proceso de calibración global .

-Usted menciona un componente social. ¿La implantología puede ser accesible para todos?

Esa es nuestra misión. La implantología no debe ser un lujo, sino una necesidad de salud. En Argentina la fundación atiende con un bono social. Atendemos entre 500 y 600 pacientes por mes, que de otra manera no podrían tener acceso a la implantología. Ahora, gracias a un acuerdo con el Dr. Carlos Villacreces de Medic & Dental , Ecuador implementa el mismo sistema: cursos, calibración y atención a pacientes que antes no podían pagar un implante. Este modelo ya está funcionando , con jornadas programadas martes 18 y miércoles 19 de noviembre.

-¿Quiénes son candidatos a implantes? ¿existen impedimentos?

Prácticamente todas las personas con ausencia de piezas dentarias pueden recibir implantes. Hay pocas contraindicaciones absolutas. Condiciones como diabetes , osteoporosis o déficit de vitamina D son contraindicaciones relativas , que se manejan con interconsulta médica. En 30 años de implantólogo, casi no he tenido un paciente al que no podamos rehabilitar con implantes.

-¿Se pueden colocar varios implantes a la vez o incluso rehabilitar toda la boca?

Sí. Colocar un implante toma 6 minutos ; la preparación del quirófano es lo más largo. De modo que colocar 1, 4 o 10 implantes prácticamente no cambia el tiempo total. En una hora y media se puede rehabilitar una boca completa. La colocación es solo el inicio; luego viene la integración y finalmente la corona dentaria .

-¿De qué material se fabrican los implantes? ¿Son duraderos?

El titanio es el material utilizado en el 95% de los casos por ser altamente biocompatible desde 1965. Existe una escuela que explora el circonio , pero sigue en evaluación. El titanio no se rechaza: si ocurre un problema, hablamos de fracaso de técnica, indicación o cuidado , no de rechazo biológico.

-¿Cómo debe ser el cuidado e higiene después de un implante?

La higiene es igual a la de una persona con dientes naturales. El implante no tiene caries y no produce dolor , lo que puede confundir al paciente. La placa bacteriana tarda 72 horas en organizarse; si no hay higiene, habrá complicaciones. Por eso elegimos pacientes comprometidos y realizamos controles cada seis meses.

-¿Cómo imagina el futuro de la implantología hacia 2030?

Mi aspiración es que no existan implantes , porque la odontología debería evitar la pérdida dentaria. A nivel técnico, la tendencia mundial es usar implantes más pequeños y de mayor resistencia . Mi visión es lograr un implante con ligamento periodontal artificial , capaz de transmitir fuerzas y alertar cuando algo funciona mal, como lo hace un diente natural.

-¿Continuarán las alianzas entre Argentina y Ecuador?

Sí. Ya trabajamos con el Dr. Villacreces y desde la próxima semana avanzamos con cursos, calibración y atención a pacientes. La fundación en Buenos Aires atiende 500 a 600 pacientes al mes , y queremos replicar ese impacto en Ecuador con la misma calidad internacional.