Especialistas en psicología infantil, pedagogía y terapia ocupacional coincidieron en que los feriados largos representan una oportunidad ideal para reforzar el vínculo familiar a través de juegos simples, creativos y gratuitos. Las propuestas, pensadas para niños de entre 3 y 12 años , se pueden realizar en casa sin dispositivos electrónicos ni grandes gastos.

El valor del tiempo compartido en familia

Según la Dra. Ana López , psicóloga infantil del Colegio de Psicólogos , dedicar tiempo de calidad sin distracciones tecnológicas promueve la conexión emocional y reduce la ansiedad. Por su parte, Carla Ruiz , terapeuta ocupacional de la Asociación Argentina de Terapia Ocupacional , explicó que las actividades compartidas estimulan el desarrollo motriz y cognitivo infantil.

Los especialistas coinciden en que no se necesita una gran inversión para lograr momentos significativos. “ El verdadero lujo de un feriado no es el destino, sino la presencia plena ”, enfatizó López. Por ello, recomiendan aprovechar el descanso para reconectar en espacios cotidianos, sin pantallas ni presiones.

Diez actividades recomendadas por los expertos para feriados

Entre las opciones más efectivas destacan el “Restaurante Familiar” , donde cada integrante asume un rol (chef, mesero, decorador) para cocinar juntos; el “Fuerte de mantas” , que estimula la imaginación con cuentacuentos o teatro de sombras; y los juegos de mesa caseros , como Pictionary o carreras con cucharas.

Otras ideas incluyen el “Taller de monstruos reciclados” con materiales del hogar, el “Circuito de obstáculos” para canalizar energía y mejorar la coordinación, y el “Cuento en cadena” , donde cada participante continúa la historia. También se sugieren dinámicas físicas como el “Baile congelado” , la “Búsqueda del tesoro” , los “Masajes en cadena” y la “Cápsula del tiempo” , que refuerza la memoria emocional.

Consejos prácticos y beneficios del juego libre

Los especialistas recomiendan rotar roles para evitar conflictos y permitir el “ desorden creativo ”, ya que el aprendizaje surge del juego espontáneo. Además, sugieren no usar cronómetros para mantener un ambiente relajado y fotografiar solo al final para no interrumpir la experiencia.

El enfoque busca que las familias valoren el tiempo compartido como herramienta de bienestar. “Un fuerte de mantas vale más que cualquier viaje si se construye con risas y sin apuro”, coincidieron los expertos.