Factores como el insomnio o la dependencia digital en personas con discapacidad puede aumentar su aislamiento social, lo que a su vez repercute "significativamente" en la sensación de soledad que viven.
Así se informó durante una jornada organizada por la Asociación Convives con Espasticidad, en España, en la que personas con discapacidad ofrecieron sus propios relatos, acompañados por la visión de algunos expertos.
El psicólogo y médico de familia Darío Fernández señaló que el sueño es una necesidad "vital", motivo por el que recomendó pensar "el mejor momento" vivido durante el día a la hora de irse a dormir, así como "imaginar cuál será el mejor momento" del día siguiente.
La presidenta de Convives con Espasticidad y de la Fundación homónima, Claudia Tecglen, subrayó que la importancia de que el entorno de la persona con discapacidad recuerde sus "virtudes" y que se les dé oportunidades.
"Tener esperanza es ponerse en búsqueda de algo mejor. Esa actitud cambia nuestro cuerpo y lo predispone para conseguir estar y vivir mejor", manifestó el psiquiatra especializado en la prevención del suicidio, Enric Armengou.
Asimismo, señaló la importancia de "aceptarse a uno mismo", de establecer vínculos reales con las personas del entorno y tener "proyectos vitales".
Del mismo modo, el sociólogo Luis Bascones recordó que el dolor crónico, la soledad no deseada, los estereotipos o el aislamiento social son factores de riesgo de suicidio en las personas con discapacidad. " La mente es más cruel que la realidad (...) La noche puede ser tu enemiga si no sabes parar tus pensamientos", añadió Bascones, en relación a lo expuesto sobre la importancia de tener pensamientos positivos a la hora de conciliar el sueño.
La jornada, apoyada por la Fundación "la Caixa", Fundación A.M.A. y Fundación Ibercaja, también contó con el testimonio de uno de los embajadores de la Fundación Claudia Tecglen, Alberto Torres. Él relató la dificultad de aceptar algunas situaciones por la discapacidad que se sufre. "Yo soñaba con ser jugador de fútbol, hasta que comprendí que mi discapacidad no me lo permitiría. Hoy soy entrenador", resaltó.
Por su parte, la activista y trabajadora social Rocío Molpecerés, también embajadora de la Fundación Claudia Tecglen, subrayó que acabar su carrera de Trabajo Social es lo que le "dio la fuerza y la autoestima" para demostrarse que podía competir en igualdad en esta sociedad.
David Aguarón, un paciente de lesión medular, detalló cómo su vida cambió tras un accidente deportivo y cómo la Escuela le ayudó en el proceso, y resaltó la importancia de pedir ayuda psicológica cuando se necesita.