El gel sanitizante o gel antibacterial -utilizado para eliminar microorganismos en las manos sin necesidad de agua- tiene un efecto inmediato, pero no prolongado . De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) , su eficacia depende del contenido de alcohol , la cantidad aplicada , el tiempo de fricción y la presencia de suciedad visible . Autoridades sanitarias como la COFEPRIS (México) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Estados Unidos) recomiendan su uso frecuente, pero advierten que no sustituye el lavado con agua y jabón .
Duración del efecto y eficacia comprobada
El gel sanitizante actúa en el momento en que se aplica. Según la OMS , un gel con entre 60% y 80% de alcohol etílico o isopropílico elimina de forma efectiva la mayoría de bacterias y virus en 20 a 30 segundos de fricción constante. Sin embargo, su efecto no es acumulativo ni duradero : una vez que las manos entran en contacto con nuevas superficies, puede volver a existir contaminación.
Los CDC precisan que el efecto del gel dura hasta que las manos se ensucian nuevamente . En promedio, el tiempo de “protección” efectiva es de entre 2 y 5 minutos , dependiendo de las condiciones ambientales y del tipo de actividad que realice la persona. Si hay contacto continuo con superficies, el efecto desaparece de inmediato.
La COFEPRIS recomienda aplicar el gel cada vez que no sea posible lavarse las manos con agua y jabón, especialmente al salir de espacios públicos , usar transporte o manipular objetos compartidos . No hay evidencia científica que respalde un efecto protector de larga duración.
Factores que reducen la efectividad
El uso incorrecto del gel sanitizante puede reducir su eficacia hasta en 50% . Aplicar poca cantidad o frotar las manos por menos de 20 segundos son los errores más comunes.
Asimismo, si las manos están visiblemente sucias o grasosas , el gel pierde su capacidad desinfectante , ya que el alcohol no puede penetrar la capa de suciedad. En esos casos, el lavado tradicional con agua y jabón es la medida más efectiva para eliminar microorganismos.
También influye el tipo de envase y el almacenamiento . Los geles expuestos al calor o la luz solar pierden concentración alcohólica con el tiempo, reduciendo su poder desinfectante. Se recomienda conservarlos en lugares frescos, cerrados y lejos de fuentes de calor .
Diferencias entre geles comerciales y artesanales
Durante la pandemia de COVID-19, la producción casera de geles sanitizantes aumentó significativamente. Sin embargo, las autoridades sanitarias han alertado sobre productos no regulados o sin registro sanitario , los cuales pueden contener concentraciones de alcohol inadecuadas o ingredientes tóxicos como metanol , una sustancia peligrosa para la salud.
Los geles regulados deben incluir en su etiqueta el registro sanitario , el porcentaje de alcohol y las instrucciones de uso . Los expertos recomiendan evitar productos sin etiquetado claro o con fragancias excesivas, ya que podrían alterar la eficacia del alcohol.
Contexto global del uso de gel sanitizante
El uso de gel antibacterial se incrementó a niveles sin precedentes durante la pandemia de COVID-19 (2020-2022) . Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) , el consumo mundial de productos desinfectantes de manos aumentó más del 600% entre marzo y agosto de 2020.
Actualmente, aunque la emergencia sanitaria global fue levantada, el gel continúa siendo parte del protocolo de higiene en espacios públicos , escuelas, transporte y hospitales. Expertos señalan que su uso cotidiano contribuye a disminuir la incidencia de enfermedades gastrointestinales y respiratorias leves , aunque su impacto depende del nivel de cumplimiento en la población.
Conclusión general
El gel sanitizante para manos se mantiene como un recurso práctico, económico y eficaz en la prevención de infecciones comunes. Su acción desinfectante ocurre solo en el momento de la aplicación y desaparece al entrar en contacto con nuevas superficies. Ningún gel ofrece protección prolongada , por lo que las autoridades sanitarias insisten en reaplicar con frecuencia y complementar su uso con agua y jabón .
En resumen, el gel sanitizante es una herramienta esencial, pero no definitiva , en la protección de la salud pública. Su eficacia depende del uso adecuado, la concentración de alcohol y la constancia en la higiene personal.