El 33 por ciento de los pacientes con dolor crónico padece también artrosis, según se desprende del 'Barómetro del dolor crónico asociado a la artrosis. Análisis de situación de su impacto en España', publicado por la Fundación Grünenthal, el Observatorio del Dolor de la Universidad de Cádiz y la Fundación Internacional de Artrosis (OAFI),

Además, el documento señala que la prevalencia de la artrosis es mayor en las mujeres (35,6%) frente a los hombres (29,4%). En relación con la edad, la población más afectada se sitúa entre los 55 y 75 (53,5%), seguida del grupo entre 76 y 85 años (44,3%) y aquellos entre 35 y 54 años (22,7%).

La artrosis provoca dolor y rigidez

La artrosis es una enfermedad articular que cursa con inflamación crónica de baja intensidad lo que afecta a los componentes estructurales como el cartílago, hueso subcondral y la capsula sinovial. Esta patología provoca dolor, rigidez e hinchazón en las articulaciones y los tejidos periarticulares con un gran impacto en la capacidad de las personas para desplazarse o realizar actividades cotidianas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, en las etapas más avanzadas, el dolor puede cronificarse y manifestarse incluso en reposo o durante el sueño, lo que provoca un deterioro funcional y emocional severo.

En cuanto a la intensidad del dolor crónico asociado a artrosis, hasta un 60,7 por ciento de las personas presenta dolor "intenso". Un 29,2 por ciento lo califica como "moderado" y un 6 por ciento como "insoportable". El dolor crónico afecta también de forma notable a la calidad del descanso, ya que 67,7% de pacientes afirma padecer trastornos del sueño.

En relación con la localización, el dolor se experimenta mayoritariamente en las extremidades y/o articulaciones en un 43,4 por ciento. Le siguen el dolor de espalda (23,5%), las manifestaciones generalizadas (19,2%), cuello y cervicales (8,6%).

Se vincula a otras graves dolencias

La osteoporosis es la principal comorbilidad vinculada a la artrosis afectando al 99,3 por ciento de los pacientes con dolor crónico. Luego están la lumbalgia (68,2%), el dolor cervical (56,2%), las contracturas musculares (54,4%), dolor en los hombros (39,5%), la artritis reumatoide (34,8%), la ciática (34,2%) y la migraña y otros dolores de cabeza crónicos (28,2%), entre otras, aunque el 25 por ciento desconoce la causa de su enfermedad, lo que dificulta su tratamiento.

En cuanto a la actividad que más limitada ven los pacientes por su dolor está levantarse de la cama o de la silla (71,6%). Le siguen sentarse (56,2%), vestirse y desvestirse (54,6%), acostarse (53,7%), ducharse o bañarse (41,5%), ir al baño (32%) y alimentarse (25,4%).

En el último año, el 26,4% de pacientes ha estado en baja laboral por causa del dolor asociado a la artrosis. Esto, con una duración media de 5,4 meses. Hasta un 44,3 por ciento ha tenido que abandonar su ocupación y un 11,4 por ciento ha cambiado su puesto de trabajo.

Con información de Europa Press