Durante las semanas previas a las fiestas navideñas, el cuerpo agradece una pausa. Y es que después de un año de rutinas exigentes, comidas rápidas y estrés acumulado, preparar el organismo con un détox ligero no solo es una tendencia, sino una estrategia funcional que permite llegar a diciembre con energía, digestión activa y bienestar general.

“Hacer un détox no significa restringirse o pasar hambre, sino nutrir el cuerpo con alimentos que favorezcan sus procesos naturales de limpieza. Llegar a las festividades con un hígado limpio y un cuerpo ligero es una forma de cuidar la salud de manera preventiva, no correctiva”, explica Ana Altamirano, nutricionista de Vita Alimentos.

Elige bien tu plan détox antes de las fiestas navideñas

La experta incida que no todos los planes détox son seguros si se realizan sin respaldo nutricional. Cambiar de forma brusca una dieta alta en procesados a una basada solo en vegetales puede provocar hipoglucemia o pérdida de masa muscular. “La clave está en hacerlo gradualmente, escuchando al cuerpo y manteniendo una hidratación adecuada”, dice Altamirano.

Para realizar un buen proceso desintoxicante sigue los siguientes pasos:

Establece el objetivo: El propósito del détox es ayudar al hígado, intestinos y riñones a cumplir su función natural de eliminación de desechos. No se trata de bajar de peso, sino de preparar al cuerpo para los excesos alimentarios que suelen acompañar las celebraciones.

Aumenta alimentos depurativos naturales: Durante los días del plan (idealmente de tres a siete días), se deben priorizar alimentos naturales y frescos como vegetales verdes, frutas antioxidantes, semillas, granos, legumbres y agua natural y mineralizada. Es importante evitar en estos días los azúcares refinados, fritos, embutidos, alcohol y ultraprocesados, ya que inflaman y sobrecargan el hígado.

Incluye lácteos funcionales: El yogur natural sin azúcar y la leche descremada son aliados del détox, ya que aportan probióticos que regeneran el microbiota intestinal, favorecen la digestión y reducen la inflamación intestinal. Además, contienen triptófano, un aminoácido que promueve el bienestar emocional y mejora la calidad del descanso.

Cuida los hábitos complementarios: Un détox también implica limpiar el entorno y mejorar los hábitos. Dormir entre siete y ocho horas por noche, evitar el estrés y los ambientes con exceso de ruido o contaminación, caminar o moverse al menos 30 minutos diarios, comer despacio y escuchar las señales del cuerpo son prácticas esenciales para apoyar el proceso depurativo.

Los beneficios de un détox ligero

La especialista añade que “las semanas previas a las fiestas representan el mejor momento para adoptar hábitos más conscientes. Incrementar el consumo de vegetales, frutas, pescados y lácteos livianos, mientras se reducen los ultraprocesados, permite llegar con el organismo en equilibrio”.

Entre los beneficios de un détox están:

Desinflama y limpia el organismo: El hígado filtra más de 1,5 litros de sangre por minuto y cumple más de 500 funciones metabólicas. Un détox mejora su rendimiento y previene la acumulación de toxinas.

Mejora la digestión y el tránsito intestinal: Gracias al aumento de fibra y agua, el sistema digestivo se regula y se reducen síntomas como gases, hinchazón o reflujo.

Fortalece el microbiota intestinal: Los probióticos del yogur y los alimentos fermentados equilibran la flora intestinal, refuerzan el sistema inmune y reducen la inflamación.

Aumenta la energía y la claridad mental: Al reducir azúcares y ultraprocesados, se estabilizan los niveles de glucosa, mejorando el estado de ánimo y la concentración.

Favorece el bienestar emocional y el descanso: Los lácteos y alimentos ricos en triptófano promueven la producción de serotonina, que regula el sueño y el ánimo.

Previene la sobrecarga durante las fiestas: Un cuerpo limpio y equilibrado tolera mejor los excesos ocasionales y se recupera con mayor rapidez.