Con el paso de las tendencias, algunos estilos permanecen como clásicos modernos, y el corte en capas se ha consolidado como uno de ellos. Favorecedor para casi todas las texturas y longitudes. Este tipo de corte no solo aporta ligereza y dinamismo, sino que permite moldear el cabello según la forma del rostro y las necesidades de cada persona.
Es una técnica que ha resurgido con fuerza en salones de belleza de todo el mundo, especialmente en climas cálidos donde el cabello suele sentirse más pesado debido a la humedad. Las capas permiten que el aire fluya entre los mechones, reduciendo la sensación de volumen excesivo y aportando un acabado más fresco y manejable.
¿Por qué el corte en capas es tan efectivo?
El secreto está en cómo distribuye el peso. Al crear diferentes alturas dentro del mismo largo, las capas generan un efecto visual de mayor movimiento, sin necesidad de recurrir a peinados elaborados o herramientas de calor constantes.
Profesionales del estilismo explican que, además, las capas ayudan a definir la forma del rostro: suavizan facciones marcadas, estilizan perfiles redondos y aportan dimensión a cabellos lacios que suelen lucir planos.
Para quienes tienen rizos u ondas naturales, las capas funcionan como un impulso al volumen controlado, evitando el efecto “triangular” y permitiendo que cada rizo caiga con mayor definición.
El aliado perfecto para climas cálidos
En épocas de calor —o en regiones tropicales— el cabello puede sentirse más pesado, con tendencia a esponjarse o perder forma, especialmente por la humedad ambiental. El corte en capa s ayuda a combatir este problema gracias a que:
Reduce densidad, sin perder largo.
Permite un secado más rápido y menos frizz.
Favorece peinados naturales, ideales para climas calurosos.
Además, se adapta a cualquier estilo: desde melenas largas y abundantes hasta cortes más cortos tipo shag o wolf cut.
Recomendaciones para mantenerlo
Los expertos sugieren realizar un retoque cada seis a ocho semanas para conservar la estructura del corte. En casa, usar productos ligeros —como cremas de peinar suaves, leave-in y aceites livianos— ayuda a resaltar el movimiento natural sin apelmazar el cabello.