Los callos en los pies, también conocidos como hiperqueratosis, son áreas de piel endurecida que se desarrollan por presión o fricción repetida, principalmente al usar calzado inadecuado. Urgo, marca especializada en cuidado de la piel, ofrece información clave sobre qué tipos de callos existen, cómo eliminarlos de forma efectiva y cómo prevenir su aparición con remedios específicos y cuidados diarios.

¿Qué son los callos y por qué aparecen?

Los callos son engrosamientos de la piel que se forman como una defensa natural del cuerpo frente a la presión o fricción continuas. Son más comunes en zonas como el talón, la planta del pie y los dedos, y pueden variar en forma, profundidad y sensibilidad. Aunque no suelen ser graves, sí pueden generar molestias al caminar, dolor e inflamación si no se tratan correctamente.

Las principales causas son:

  • Uso de calzado ajustado o inadecuado.
  • Caminar descalzo con frecuencia.
  • Deformidades en los pies, como juanetes o dedos en garra.

Además, los callos son más frecuentes en personas que pasan muchas horas de pie o que realizan actividades físicas intensas.

Tipos de callos más comunes

1. Callo duro: Es el tipo más frecuente. Se forma por acumulación de piel muerta en zonas de gran presión, como el borde del talón o la parte superior de los dedos. Su apariencia es compacta y amarillenta, y suele provocar molestias al caminar. 2. Callo blando: Aparece entre los dedos del pie, especialmente entre el cuarto y el quinto. Tiene una textura más suave y húmeda debido a la transpiración, y puede ser doloroso al tacto. 3. Heloma o “ojo de gallo”: Es un tipo de callo profundo y muy doloroso que se forma por presión concentrada. Su centro endurecido presiona hacia el interior del pie, generando dolor intenso. 4. Callosidad difusa: Es una capa extensa y poco delimitada de piel gruesa en la planta del pie. A menudo, no causa dolor, pero puede derivar en fisuras si no se trata.

Tratamientos efectivos para eliminar callos en los pies

Para eliminar los callos, es fundamental actuar con constancia y utilizar productos adecuados. Según Urgo, algunos de los remedios más eficaces incluyen:

  • Parches con ácido salicílico: Reblandecen el callo progresivamente hasta eliminarlo sin dolor. Deben aplicarse sobre la piel limpia y seca.
  • Lima o piedra pómez: Se utiliza después de la ducha para eliminar capas superficiales de piel endurecida.
  • Cremas queratolíticas: Hidratantes con urea o ácido láctico que ayudan a disolver la piel muerta.

Es importante no cortar el callo con objetos afilados, ya que esto puede provocar infecciones. Si el callo es muy doloroso o persistente, se recomienda acudir a un podólogo.

Cómo prevenir los callos en los pies

La mejor manera de evitar la aparición de callos es eliminar las causas que los generan. Las recomendaciones principales incluyen:

  • Elegir calzado cómodo y del tamaño adecuado, preferiblemente con suela acolchada y espacio suficiente para los dedos.
  • Usar plantillas ortopédicas si existe una deformidad ósea o si se realiza actividad física constante.
  • Mantener la piel hidratada, aplicando cremas específicas para pies diariamente.
  • Revisar los pies con regularidad, sobre todo en personas con diabetes, ya que son más propensas a desarrollar lesiones complicadas.

Urgo, reconocida por su línea de productos para el cuidado de los pies, ofrece soluciones accesibles y prácticas que ayudan tanto en el tratamiento como en la prevención de los callos. Su gama incluye parches medicados, apósitos protectores y cremas hidratantes.

Cuándo consultar con un especialista

Si el callo:

  • Genera dolor intenso.
  • Presenta enrojecimiento, pus o signos de infección.
  • Afecta la marcha o postura corporal.
  • No mejora con tratamientos caseros en un plazo de dos semanas.

En esos casos, se recomienda consultar con un especialista en podología o dermatología. Una evaluación médica puede detectar problemas biomecánicos y sugerir tratamientos personalizados.