El cuidado de la piel en los codos es una de las áreas más descuidadas en la rutina diaria, a pesar de su tendencia a presentar resequedad, aspereza y engrosamiento, según indican dermatólogos consultados este octubre de 2025. Diversos factores como el clima, el uso de ropa ajustada, la fricción constante y falta de hidratación son causas comunes del problema, pero existen tratamientos efectivos que permiten restaurar su textura y salud.

Causas comunes de los codos ásperos

Los codos ásperos se deben principalmente a una combinación de factores que afectan la barrera cutánea. La piel en esta zona es más gruesa y menos hidratada, lo que la hace más propensa a acumular células muertas y a presentar hiperpigmentación.

Según la Asociación Internacional de Dermatología Clínica, algunas de las causas más frecuentes incluyen:

  • Exposición prolongada al clima frío o seco.
  • Apoyo constante de los codos sobre superficies duras.
  • Ropa ajustada o sintética que causa fricción.
  • Falta de uso de cremas humectantes específicas.
  • Condiciones médicas como eczema, psoriasis o queratosis pilaris.

El dermatólogo Dr. Manuel Ríos, especialista en medicina cutánea, señala que muchas personas no consideran a los codos una zona prioritaria hasta que aparece la incomodidad visible. “Es una piel con características especiales, y necesita atención regular”, explica.

Recomendaciones para el cuidado diario

Los expertos recomiendan establecer una rutina de hidratación específica para los codos, incorporando productos ricos en ingredientes emolientes y exfoliantes suaves. Entre las recomendaciones clave están:

  • Exfoliar la zona una o dos veces por semana, utilizando productos con ácido láctico, urea o exfoliantes mecánicos suaves para remover células muertas.
  • Aplicar cremas hidratantes con componentes como manteca de karité, aceite de coco, glicerina o vaselina al menos dos veces al día.
  • Evitar apoyar los codos directamente sobre escritorios o mesas, y reducir el uso de ropa ajustada que cause fricción constante.
  • Utilizar jabones neutros o sin fragancia para evitar la irritación de la piel en esa zona.

El uso de protector solar también es fundamental, ya que la exposición al sol puede acentuar la hiperpigmentación y dificultar la mejora del aspecto de la piel en los codos.

Tratamientos médicos y productos recomendados

Cuando la resequedad es persistente o viene acompañada de descamación intensa, picazón o coloración oscura, los dermatólogos sugieren acudir a consulta para descartar condiciones subyacentes.

En estos casos, los tratamientos pueden incluir:

  • Cremas con corticosteroides tópicos (para inflamación leve).
  • Fórmulas con retinoides para renovar la piel en casos de engrosamiento.
  • Uso de ácido salicílico o glicólico bajo supervisión médica para suavizar la piel.
  • Tratamientos despigmentantes si existe hiperpigmentación localizada.

Algunas marcas dermatológicas reconocidas que ofrecen soluciones eficaces incluyen CeraVe®, Eucerin®, La Roche-Posay® y Neutrogena®, con líneas específicas para zonas secas o rugosas.

Prevención a largo plazo

Mantener los codos hidratados es un proceso continuo. Los especialistas recomiendan adoptar el hábito de aplicar crema inmediatamente después del baño, cuando la piel aún está húmeda, para sellar la humedad.

Además, es importante hidratarse adecuadamente, mantener una alimentación balanceada rica en vitaminas A, C y E —esenciales para la regeneración cutánea— y revisar periódicamente cualquier cambio en la textura o coloración de la piel.

La prevención es clave: al igual que otras zonas del cuerpo, los codos requieren atención diaria para evitar la aparición de aspereza, sequedad extrema o incluso lesiones por fricción repetida.