Con la llegada de la temporada playera, expertos en cuidado capilar recomiendan preparar el cabello antes de exponerse al sol, al agua salada y al cloro, factores que resecan, debilitan y dañan la fibra capilar, especialmente durante las vacaciones.

Durante el verano, el cabello enfrenta condiciones más agresivas que el resto del año. La exposición prolongada al sol, los baños frecuentes en el mar y el uso continuo de piscinas pueden provocar resequedad, pérdida de brillo, quiebre y cambios de color, tanto en cabellos naturales como teñidos.

Preparar el pelo con anticipación ayuda a reducir el impacto del daño, mantener la hidratación y facilitar su manejo diario. Especialistas coinciden en que no se trata solo de estética, sino también de salud capilar.

A continuación, se detallan las tres acciones principales para alistar el cabello antes de la temporada de playa.

Hidratación profunda antes del verano

El primer paso es reforzar la hidratación. Semanas antes de la exposición al sol, se recomienda aplicar mascarillas nutritivas al menos una o dos veces por semana. Esto fortalece la fibra capilar y ayuda a prevenir la resequedad extrema.

Un cabello bien hidratado resiste mejor el sol y la sal, conserva su elasticidad y se quiebra menos. Este paso es clave en cabellos rizados, teñidos o con tratamientos químicos.

Corte preventivo y reducción de daños

Antes de iniciar la temporada playera, realizar un corte de puntas permite eliminar zonas debilitadas y evitar que el daño se extienda. No es necesario un cambio radical, pero sí retirar las puntas abiertas.

Este mantenimiento facilita el peinado, reduce el frizz y mejora el aspecto general del cabello, especialmente durante días de calor y humedad.

Protección capilar durante la exposición

El tercer punto fundamental es la protección directa. El uso de protectores solares capilares, aceites ligeros o cremas sin enjuague ayuda a crear una barrera frente al sol y el agua salada.

Además, se recomienda mojar el cabello con agua dulce antes de entrar al mar o la piscina, ya que esto reduce la absorción de sal y cloro. Complementar con sombreros o gorras también disminuye la exposición directa.